domingo, 17 de mayo de 2020

Tema: ¿Debemos creer en los testimonios?


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?

¿Debemos creer en los testimonios?
El Testimonio como generador de creencias

Pintura: "San Juan Bautista dando testimonio"
Autor:Francesco Granacci
Fecha:1506 - 1507
Ubicación:Museo Metropolitano de Arte - Nueva York - Estados unidos


La mayoría de nuestras creencias sobre como es el universo en el cual estamos insertos, están basadas en los testimonios de otras personas, sólo un mínimo conjunto de estas creencias surgen de nuestra propia experiencia.

Debido a esta gran influencia que tienen los testimonios, al momento de construir nuestra creencia sobre como es el mundo, es natural, y también necesario, que nos preguntemos: ¿Es justificada esta confianza en el testimonio de otras personas?

En base a esta pregunta surge una rama de la Epistemología, la cual es conocida como Epistemología del testimonio.

En este tema del curso nos enfocamos en estudiar cómo esta pregunta fue abordada por dos grandes filósofos de la Ilustración escocesa: David Hume y Thomas Reid.

Las antagónicas visiones de David Hume y Thomas Reid con respecto a la valoración del testimonio como fuente de conocimiento, es la natural consecuencia del choque entre dos cosmovisiones que continuarían enfrentándose eternamente.

Por un lado, la cosmovisión escéptica, y a menudo secular, la cual está ansiosa por cuestionar todo, representada en este caso por David Hume.

En el lado opuesto, la cosmovisión conservadora, generalmente religiosa, ansiosa por defender el sentido común, representada aquí por Thomas Reid.

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Artículo: Preguntas


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.8 - Preguntas

Preguntas

A modo de cierre del tema tratado, agregamos a continuación un conjunto de preguntas, que pueden ser útiles en el objetivo de evaluar los conocimientos adquiridos en esta sección del curso.

  1. ¿Qué es lo que distingue los enfoques "naturalistas" de la filosofía?
  2. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando escuchamos una conferencia de filosofía?
  3. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando leemos un ensayo científico?
  4. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando hacemos introspección?
  5. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando realizamos cierto experimento para demostrar cierta propiedad de una sustancia?
  6. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando leemos una noticia en un portal de internet?
  7. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando recordamos nuestras experiencias?
  8. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando llegamos a alguna conclusión en base a nuestro razonamiento?
  9. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando vemos un documental?
  10. ¿Se está generando una creencia en base a un testimonio cuando observamos determinado hecho?
  11. ¿Cuál es la suposición de David Hume sobre basar las creencias en el testimonio?
  12. ¿Qué son los milagros según la definición de David Hume?
  13. ¿Por qué David Hume sostuvo que cualquier milagro es altamente improbable?
  14. ¿Cómo pensó David Hume que uno debería evaluar la probabilidad de que ocurriera un evento después de haber obtenido el testimonio de que ocurrió?
  15. ¿Consideraba David Hume, que los humanos estamos “programados” para ser deshonestos, y por ese motivo no debemos generar creencias en base a sus testimonios?
  16. ¿Qué problema veía Thomas Reid, en las condiciones requeridas por David Hume, para generar creencias en base al testimonio de otra persona?
  17. ¿Por qué David Hume y Thomas Reid pensaron que confiamos en nuestros sentidos sin evidencia de que es probable que tengan razón?
  18. ¿Qué suposición de David Hume quería desafiar Thomas Reid?
  19. ¿Cómo argumentó Thomas Reid su opinión de que deberíamos creer en el testimonio sin buscar primero evidencia externa?
  20. ¿Cuál fue el "principio de credulidad" de Thomas Reid?
  21. ¿Qué hubiese pensado David Hume de los principios de credulidad y veracidad de Thomas Reid?
  22. ¿Según Immanuel Kant, en qué consistía "La Ilustración"?

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Artículo: Lecturas adicionales


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.7 - Lecturas adicionales

Lecturas adicionales

Al igual que como realizamos en los temas anteriores, debido a que los artículos que componen cada tema, presentan tan solo una aproximación a algunos conceptos dentro del área de la filosofía que abordan, en este caso la Epistemología del testimonio y en particular como trataron este tema dos grandes filósofos de la Ilustración escocesa: David Hume y Thomas Reid. Consideramos que es útil agregar, con el objetivo de poder profundizar en los conceptos presentados, algunos links a publicaciones externas, generalmente en idioma inglés, que tratan algunos de estos conceptos, de manera más extensa y avanzada.

En primer lugar, si el objetivo es profundizar en la Epistemología del testimonio, es recomendable seguir, o bien este link a un detallado estudio sobre sobre este tema, elaborado por Christopher R. Green y publicado en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy”, o bien este otro link a un detallado estudio sobre sobre este tema, elaborado por Jonathan Adler y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”.

Luego, si se desea profundizar en los filósofos mencionados en los artículos de este tema: David Hume, Thomas Reid e Immanduel Kant, son recomendables los artículos accesibles en: link y link, ambos sobre David Hume, el primero escrito por James Fieser y publicado en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy”, y el segundo escrito por William Edward Morris y Charlotte R. Brown y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”. Siendo también recomendables los artículos accesibles en: link y link, ambos publicados en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”, el primero sobre Thomas Reid escrito por Ryan Nichols y Gideon Yaffe, y el segundo sobre Immanuel Kant escrito por Michael Rohlf.

También, si el interés fluye hacía el concepto de milagro, y se desea profundizar en discusiones filosóficas contemporáneas sobre milagros, es recomendable el artículo accesible a través de este link, escrito por David Corner y publicado en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy”, y también el que es accesible en este link, escrito por Timothy McGrew y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”.

Finalmente, si se busca conocer más en profundidad “La Ilustración, el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy” cuenta con dos artículos recomendables para continuar el estudio en este tema. El primero, escrito por William Bristow, aborda “La Ilustración” en general, y es accesible a través de este link. El segundo, escrito por Alexander Broadie, se enfoca en los filósofos escoceses en el siglo de “La Ilustración”, y es accesible a través de este link.

Artículos:



viernes, 15 de mayo de 2020

Parte: Progresismo Vs. Conservadurismo


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.6 - El valor de la Autonomía Intelectual
Parte: 5.6.2 - Progresismo Vs. Conservadurismo

Progresismo Vs. Conservadurismo

Otra forma de defender el valor de la Autonomía Intelectual es recurriendo a algunas consideraciones sociales y políticas.

El simple hecho de confiar en el testimonio de otras personas, en el sentido que comentamos previamente, que se podría definir mejor como confiar ciegamente o confiar independientemente de lo inverosímil del relato implica que funcionemos de una manera conservadora.

Hemos visto que los humanos tienen una tendencia natural a que sus opiniones sean formadas por otras personas. En general tienden a creer lo que sus padres les dicen o lo que otras personas de su comunidad les cuentan, y de esa manera los humanos tienden a heredar la visión moral, religiosa y política de las generaciones previas o de su comunidad.

Teniendo en cuenta esta tendencia natural de los humanos, podemos observar que el valor de la Autonomía intelectual radica en enfrentar esa tendencia natural conservadora y luchar por avanzar hacía lo que se podría entender como verdad, y de esa manera poder progresar como individuo y a través de ese progreso individual generar progreso en la humanidad.

Ahora, esta manera de definir el valor de la Autonomía Intelectual, en contraposición al valor de la tendencia natural conservadora, implica que el valor que le otorguemos a la Autonomía Intelectual será inversamente proporcional al que le demos a la tendencia conservadora.

En ese sentido, nos atrevemos a afirmar que Thomas Reid, dada su visión sobre la confianza en el testimonio de otras personas, consideraría que tiene gran valor esa tendencia natural conservadora. En cambio David Hume, conocido su escepticismo sobre la validez del testimonio ajeno, valoraría pobremente la tendencia conservadora, y consecuente valoraría enormemente la Autonomía Intelectual.

Por lo tanto, nuestra visión del valor de la Autonomía Intelectual dependerá inevitablemente de en qué lugar nos sentimos posicionados en la oposición de las ideologías progresista y conservadora.

Entonces, si valoramos la innovación, el romper las tradiciones y la sabiduría convencional, y la sustitución de ideas viejas por nuevas, nos inclinaríamos hacía la ideología progresista, y nos colocaríamos cerca de David Hume e Immanuel Kant, dándole gran valor a la Autonomía Intelectual.

En cambio, si valoramos la tradición y la conservación de las creencias de la comunidad, nos inclinaríamos hacía el conservadurismo, y nos situaríamos junto a Thomas Reid y quienes defienden la Solidaridad Intelectual, dándole poco o nulo valor a la Autonomía Intelectual.


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Parte: “Sapere aude”


“Sapere aude”

Una forma de elaborar esta respuesta es partiendo del lema en latín, que previamente mencionamos Kant incluyó en su ensayo sobre “La Ilustración”. Este lema: “Sapere aude”, se traduce literalmente como “Ten coraje de ser sabio”, aunque una traducción algo menos literal sería “Ten coraje de conocer.

Ahora, si seguimos esta última traducción, vemos que Immanuel Kant sugiere que las personas que basan sus creencias en testimonios de otras personas, no cuentan realmente con conocimiento sobre lo que creen, y por eso su propuesta de “Tener coraje de conocer”. Con el lema: “Sapere aude”, Kant exige que basemos nuestras creencia en algo más que el testimonio de otras personas, porque es necesario esa búsqueda adicional para realmente tener conocimiento.

En este caso también es necesario ser cauteloso sobre cómo se entienden las afirmaciones. Cuando se sugiere que las personas que basan sus creencias en testimonios, no conocen lo que están creyendo, esta sugerencia refiere a escenarios donde la realidad descripta en el testimonio es suficientemente compleja y ajena a la cotidianidad de quién recibe el testimonio. Gracias a esta precisión, en el escenario en el cual un amigo en el que confiamos nos comenta que se está quedando en nuestra ciudad este fin de semana, podemos afirmar que conocemos que estará en nuestra ciudad, aun cuando esta creencia surge de un testimonio. La clave en este escenario es la confianza en este amigo, esa es la evidencia de la que habla Hume, la cual considera necesaria para creer un testimonio. Esta confianza es con la cual justificaremos que conocemos, y no simplemente creemos en, la realidad descripta por el testimonio.

Esta justificación es la misma de la cual hablamos en el tema: ¿Qué es el Conocimiento? Ya en la antigüedad, Platón afirmaba que era necesaria poder justificar la verdad de una creencia para hablar de conocimiento. Desde ese momento es aceptado que es necesario algo más que la creencia en sí para configurar conocimiento, además debemos ser capaces de explicar por qué la creencia es cierta, o al menos mostrar que es coherente con el resto de la realidad con la cual, lo que afirma la creencia, está conectada.

Kant nos propone que tengamos el coraje de buscar la justificación de las creencias que surgen del testimonio, ya que de esa búsqueda surge el conocimiento, surge de esa experiencia propia y no la de otras personas.

Un ejemplo que nos puede ayudar a visualizar la diferencia, entre creer en el relato de una realidad y conocer esa realidad, es comparar las creencias que puede generar, por un lado una persona que lee un artículo sobre el “Star Ferry” de Hong Kong, y ese es su único contacto con esa realidad, y por otro una persona que vivió décadas en Hong Kong y utilizó ese transporte diariamente todos esos años.

Es indudable que quién realmente conoce la realidad del “Star Ferry”, es quién usó el mismo durante varios años, dado que ese conocimiento surge de su propia experiencia. En cambio, quién leyó el artículo sobre el “Star Ferry”, apenas puede afirmar que generó ciertas creencias sobre ese medio de transporte. Luego, en el mejor de los casos, podrá este último defender en mayor o menor medida sus creencias en base a la confiabilidad del autor del artículo o del medio en que fue publicado el artículo, aunque de todas formas, siempre existirá una diferencia entre su creencia, más o menos confiable, con el conocimiento por experiencia propia de quién utilizó el “Star Ferry” diariamente.

Este ejemplo nos muestra que el conocimiento es posible, solo si no nos quedamos apenas con el testimonio de otras personas, sino que le agregamos experiencia y razonamiento. Lo cual equivale a decir que el valor de la Autonomía Intelectual, es que la misma es condición necesaria para alcanzar el conocimiento.


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Artículo: El valor de la Autonomía Intelectual


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.6 - El valor de la Autonomía Intelectual

El valor de la Autonomía Intelectual

Ahora que vimos estas antagónicas visiones sobre cuál es la virtud, al momento de generar creencias: La Autonomía Intelectual que vimos que elegiría David Hume, o la Solidaridad Intelectual que entendemos que defendería Thomas Reid, intentemos discernir quién tiene la idea correcta, o al menos la más adecuada a lo que entendemos por realidad.

Veamos, con ese objetivo, cual es el valor de la Autonomía Intelectual, o dicho de otra manera, busquemos responder la pregunta: ¿Por qué es algo bueno tener Autonomía Intelectual?, en particular veamos como David Hume e Immanuel Kant responderían esta pregunta.

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jueves, 14 de mayo de 2020

Parte: Autonomía Intelectual vs. Solidaridad Intelectual


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.5 - Immanuel Kant, la “Ilustración” y la Autonomía Intelectual
Parte: 5.5.3 - Autonomía Intelectual vs. Solidaridad Intelectual

Autonomía Intelectual vs. Solidaridad Intelectual

Ahora que tenemos la noción de que es lo que entendemos por Autonomía Intelectual, podemos afirmar que, debido a las ideas que expresa, podemos considerar a David Hume como un propulsor de la Autonomía Intelectual.

Recordemos que Hume proponía no confiar en el testimonio de otra persona, a menos que exista evidencia de que el relato del testimonio probablemente sea cierto. Es adecuado recordar también que Hume no proponía que nunca confiemos en el testimonio de otra persona. Hume reconocía que existen números casos en que es necesario confiar en el testimonio ajeno, y sería desquiciado no hacerlo nunca, dado que quedaríamos imposibilitados de generar creencia alguna.

Por este motivo, lo adecuado es trabajar algo en los testimonios que uno recibe. Una forma es evaluar si quién da el testimonio es confiable, probablemente contrastando otros testimonios de esa persona con la experiencia propia y evaluar aciertos y errores en los que incurre. La otra es contrastar el relato mismo con nuestra experiencia y razonamiento lógico y evaluar cuan probable es lo que se está relatando.

De esta manera, es posible, reescribir la conclusión que estamos estudiando, y afirmar que David Hume consideraba que es correcto creer en el testimonio de otra persona, aunque nunca es correcto creer ciegamente en el testimonio de otra persona. Siempre, en última instancia hay una decisión individual y solitaria, que define si creemos o no en determinado testimonio.

Luego, justamente por tener una visión diametralmente opuesta David Hume con respecto a cómo los humanos generamos nuestras creencias, podemos colocar a Thomas Reid como un opositor de la Autonomía Intelectual.

Para Thomas Reid los humanos somos criaturas sociales al momento de generar creencia, y de esa manera la Autonomía Intelectual es una violación a nuestra naturaleza humana. Según Reid, los humanos compartimos nuestras creencias, no creamos creencias propias. Por lo tanto, para Reid, el no dejarse guiar por otras personas no es un signo de madurez como propone la Autonomía Intelectual, por el contrario es natural y apropiado seguir esa guía que ofrece la sociedad.

Tomando estas ideas de Thomas Reid, y a modo de contraste con las que propone la Autonomía Intelectual, podemos generar un concepto similar que denominaremos Solidaridad Intelectual, el cual podría definirse como la disposición a confiar en el testimonio de nuestra sociedad.

De este modo, al igual que Immanuel Kant consideraba una virtud a la Autonomía Intelectual, y de acuerdo a sus ideas, David Hume también consideraría a la misma como una virtud, por el contrario Thomas Reid consideraría que la virtud está en la Solidaridad Intelectual.

A modo de cierre, es interesante señalar que mediante su cuestionamiento a David Hume, Thomas Reid anticipó en el Siglo XVIII, algunas de las críticas más importantes a la Ilustración que surgieron en los siglos XIX y XX.


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Parte: Autonomía Intelectual


Autonomía Intelectual

Hemos adelantado que tener Autonomía Intelectual requiere, o al menos está relacionado en la mayoría de los casos con, no confiar en el testimonio de otras personas solo por el hecho de que están brindando ese testimonio, sino exigir la existencia de cierta evidencia que respalde la veracidad del testimonio.

La Autonomía Intelectual exige no formar creencias debido a lo que otras personas dicen, y si formar creencias en base a experiencia y razonamientos propios.

Este concepto, la Autonomía Intelectual, tiene su principal aplicación en asuntos religiosos y políticos, dado que en ambos entornos, se destacan quienes no creen en determinado relato de la realidad, simplemente porque las autoridades religiosas o políticas les indican que crean en el mismo, con respecto a quienes creen ciegamente lo que las autoridades dicen.

En el mismo ensayo de Immanuel Kant en el cual estamos trabajando: “Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?”, Kant asiente que debemos obedecer lo que las autoridades nos dicen que hagamos, y en cambio no obedecer lo que las autoridades nos dicen que pensemos. De esta manera Kant propone evidenciar la distinción, entre la obligación de actuar de determinada manera, la cual la autoridad probablemente tenga la capacidad de imponer de forma coercitiva, y la obligar a pensar de cierta manera, donde ninguna autoridad es capaz de imponer su visión, sin la participación de quién piensa.

La persona que ejemplifica la Autonomía Intelectual es quién sostiene una creencia que no es popular. Cuando un individuo tiene una creencia, y el resto, o la gran mayoría de las personas, piensan que su creencia es equivocada, estamos frente a una persona con Autonomía Intelectual.

Quienes defienden la Autonomía Intelectual, consideran que a veces es una virtud el estar dispuesto a creer lo impopular, es algo bueno el ir en contra de la sabiduría convencional y estar en desacuerdo con la mayoría de las personas.

Es interesante agregar también, que los grandes avances en nuestra comprensión del universo, requirieron de la existencia de personas con Autonomía Intelectual. Pasar del Sistema Geocéntrico al Heliocéntrico fue posible gracias a que determinados individuos, desde Aristarco de Samos en la antigüedad, a Nicolás Copérnico, Johannes Kepler y Galileo Galilei en el Renacimiento, tuvieron la virtud de ir en contra de la sabiduría convencional y las creencias provenientes de esta, y generar creencias propias en base a su propia experiencia y razonamiento.


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martes, 12 de mayo de 2020

Parte: ¿Qué es la Ilustración?, según Immanuel Kant


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.5 - Immanuel Kant, la “Ilustración” y la Autonomía Intelectual
Parte: 5.5.1 - ¿Qué es la Ilustración?, según Immanuel Kant

¿Qué es la Ilustración?, según Immanuel Kant
’Sapere aude!’, ¡Ten valor de usar tu propia comprensión!, es el lema de La Ilustración

Foto: Primer página de la edición de 1799

Ensayo: “Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?”
Autor: Immanuel Kant
Fecha: 1796


En 1783, el clérigo alemán Johann Friedrich Zöllner, realizó un pedido de respuestas sobre cómo se veía en ese momento "La Ilustración", precisamente declaró: “¿Qué es La Ilustración?, Esta pregunta sea tal vez tan importante como la pregunta ¿Qué es la verdad?, tiene que ser respondida antes que se comience a ilustrar y hasta el momento no he encontrado respuesta en ninguna parte.”

Numerosos intelectuales de esa época elaboraron sus respuestas a esta pregunta, aunque indudablemente, la de Immanuel Kant fue la que se destacó entre ellas, y la que generó mayor impacto.

En diciembre de 1784, la revista berlinesa: “Berlinische Monatsschrift”, publicaba el ensayo: “Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?, la respuesta de Immanuel Kant a la pregunta de Johann Friedrich Zöllner.

Immanuel Kant responde directamente la pregunta: ¿Qué es La Ilustración?, brindando la idea general de su visión, ya en la primer página de su ensayo, la misma que vemos en la foto al inicio.

Immanuel Kant comienza su ensayo declarando que: “La Ilustración es la emergencia del hombre de su propia inmadurez”, agregando inmediatamente a que se refiere con inmadurez, indicando que: “La inmadurez es la incapacidad de usar la propia comprensión sin la guía de otro”, para concluir que: “‘Sapere aude’, ten coraje de usar tu propio entendimiento, es el lema de La Ilustración.

Immanuel Kant, mediante esta definición de La Ilustración, está hablando, entre otras cosas, hasta qué punto debemos confiar en el testimonio de otras personas. En ese sentido, Kant considera que, en cierto modo, confiar en el testimonio de otra persona es permitir que nuestro entendimiento sea guiado por esa persona, y por lo tanto, no ser guiado por otra persona, para este caso, no confiar en testimonios de terceros, es en sí una virtud.

A esta virtud, señalada por Immanuel Kant, los filósofos contemporáneos le han llamado “Autonomía Intelectual.


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Artículo: Immanuel Kant, la “Ilustración” y la Autonomía Intelectual


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.5 - Immanuel Kant, la “Ilustración” y la Autonomía Intelectual

Immanuel Kant, la “Ilustración” y la Autonomía Intelectual
Immanuel Kant (1724 - 1804)
Filósofo prusiano (Reino alemán, actualmente parte de Rusia)

Pintura: "Retrato de Immanuel Kant"
Autor: Gottlieb Doebler
Fecha: 1791


Hemos visto que David Hume y Thomas Reid tenían visiones antagónicas sobre la relación de los individuos con la sociedad que integran en lo concerniente a asuntos intelectuales, entendiendo como asuntos intelectuales a los aspectos que inciden en como los humanos formamos creencias y opiniones sobre el universo en el que vivimos.

Ahora veremos esa confrontación de visiones en el marco del movimiento intelectual y filosófico que denominamos “La Ilustración, y para atender ese objetivo nos enfocaremos en estudiar el ensayo: “Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?” del filósofo prusiano Immanuel Kant, uno de los mayores filósofos de ese movimiento.

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domingo, 10 de mayo de 2020

Artículo: Conclusiones sobre las visiones de David Hume y Thomas Reid


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.4 - Conclusiones sobre las visiones de David Hume y Thomas Reid

Conclusiones sobre las visiones de David Hume y Thomas Reid

David Hume propone que se debe tener cierto escepticismo cuando se recibe un testimonio. Según hume, es necesario exigir a nuestra experiencia y razón, la existencia de alguna evidencia de que lo relatado en el testimonio probablemente sea cierto, antes de generar una creencia en base al mismo.

Thomas Reid disiente con esta propuesta de David Hume, y propone que es natural creer en los testimonios y además es natural que estos sean ciertos, mediante sus Principios de Credulidad y Veracidad respectivamente. Thomas Reid afirma que los seres humanos estamos de alguna manera diseñados para cumplir con el Principio de credulidad y el Principio de veracidad, y es debido a ese diseño que creemos en los testimonios que recibimos y brindamos testimonios que describen correctamente la realidad.

Si bien la historia, y en especial la bibliografía conocida de ambos filósofos, no nos permiten aseverar cual es la respuesta de David Hume a esta crítica de Thomas Reid sobre sus afirmaciones, en la misma obra en que David Hume realiza su propuesta inicial podemos inferir que opinaría este filósofo sobre la propuesta de Thomas Reid.

De esta manera, estudiando esta obra de David Hume, podemos, con elevada seguridad, afirmar que Hume estaría de acuerdo con la validez del Principio de Credulidad que propone Thomas Reid. David Hume justamente plantea la exigencia de la existencia de evidencia sobre la probabilidad de correctitud del relato, debido a que percibe esta tendencia natural a creer en los testimonios. La propuesta de Hume reconoce ese Principio de Credulidad que considera Thomas Reid, y busca una solución a los problemas que este le ocasiona al ser humano.

También, de similar manera, estudiando esa misma obra de Hume, podemos afirmar que Hume negaría la validez del Principio de Veracidad propuesto Thomas Reid. David Hume observa que existen numerosos escenarios que provocan en el ser humano el impulso a brindar falso testimonio. Existen situaciones en que dar un testimonio contrario a la realidad otorga cierto beneficio a quién lo realiza y debido a esto se elige mentir o inventar cierto contenido en el relato del testimonio. Además, existe una natural disposición en las personas en difundir los testimonios, aún sin seguridad de la veracidad de la certeza de estos, por lo que se puede brindar un falso testimonio, sin incurrir en la mentira o el invento, simplemente repitiendo un testimonio que se cree válido cuando no lo es.

En esta negación del Principio de Veracidad es donde vemos el principal choque entre las visiones de David Hume y Thomas Reid. Para Thomas Reid, los seres humanos son naturalmente honestos, en cambio para David Hume la honestidad no es una cualidad natural de los seres humanos.

Siendo esta diferencia en la percepción de la honestidad natural de los seres humanos, lo que provoca sus diferentes visiones sobre la generación de creencias en base a los testimonios. Thomas Reid considera al testimonio como una fuente de información natural e indispensable para la generación de creencias, mientras que David Hume ve al testimonio como una fuente poco confiable, lo que hace necesaria alguna evidencia independiente que le de probabilidad de certeza, para generar una creencia a partir de él.

Finalmente, estas opuestas visiones sobre el valor de los testimonios, hacen que Thomas Reid considere que construimos de forma conjunta nuestras creencias y opiniones, tejiendo estas en base a los testimonios que recibimos, y de forma contraria David Hume afirme que esta creación de creencias y opiniones es individual, debido a que este, el individuo, queda sólo a la hora de elegir desde cuales testimonios las genera.

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sábado, 9 de mayo de 2020

Parte: Cuestionamiento de David Hume al Principio de Veracidad


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume
Parte: 5.3.7 - Cuestionamiento de David Hume al Principio de Veracidad

Cuestionamiento de David Hume al Principio de Veracidad

Si bien no hubo un cuestionamiento explícito de David Hume al principio de Veracidad de Thomas Reid, en la obra del primero que analizamos previamente: “Investigación sobre el entendimiento humano”, David Hume presenta tres clases de escenarios, los cuales pueden ser considerados como apropiados contraejemplos al Principio de Veracidad de Thomas Reid.

La primera clase de escenarios sucede cuando existe algún beneficio en mentir para quién brinda el testimonio. David Hume afirma que cuando existe, para el que brinda testimonio, un “Beneficio en lo que se declara”, o percibe alguna ventaja en “Iniciar un engaño en un pueblo ignorante”, este probablemente brinde un falso testimonio.

El ejemplo más usual de estos escenarios, es el de los políticos previos a una elección. Cuando el objetivo es ganar una elección, es altamente probable que el político utilice el falso testimonio, ya sea para mejorar su imagen, o para perjudicar a la de sus oponentes.

Luego, si bien puede verse como una variante del escenario anterior, dado que también existe un motivo para mentir, la segunda clase de escenarios sucede cuando existe cierta ventaja en generar un relato interesante. David Hume, en este caso señala que “Los seres humanos generalmente encuentran agradables los sentimientos de sorpresa y asombro”, y agrega que debido a estos sentimientos positivos, los humanos son propensos a creer “las historias de viajeros”, por lo tanto quién brinda un relato de estas características, naturalmente se inclinará a buscar que el relato sea interesante, aunque esa búsqueda perjudique la veracidad del mismo.

En la época en la que vivió David Hume, donde la posibilidad de viajar a, o incluso, obtener información de, los distintos rincones del planeta era muy limitada, debido a este motivo era muy común que llegaran viajeros a Europa y relatasen extravagantes historias de tierras lejanas, las cuales eran muy bien recibidas, y debido a ese buen momento que producían, eran generalmente consideradas ciertas, cuando la mayoría de ellas tenían poco contacto con la realidad.

Si bien la observación de Hume, procede de su época, donde probablemente las historias eran más fantásticas y menos veraces, la observación mantiene su validez aún ahora, donde es muy probable que todos los relatos tengan alguna desviación de la realidad que relatan debido a la intención del autor en hacer el relato más interesante.

Finalmente la tercera clase de escenarios sucede cuando existe cierta ventaja en ser quién brinda cierta información. David Hume afirma que los seres humanos son propensos a testificar, a comunicar cierta información, independientemente que tengan o no evidencia de que lo que dicen es cierto. Agregando el mismo Hume, que el motivo de este comportamiento proviene de: “el placer de contar una noticia tan interesante, de propagarla y de ser los primeros reporteros de la misma”.

Hume, en este caso se refiere simplemente al rumor, al chisme, a como los relatos se difunden entre las personas, debido a ese disfrute que en general sienten las personas al contar algo a alguien, aun cuando no tienen evidencia alguna de que lo que están contando es cierto.

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Parte: Principio de Veracidad


Principio de Veracidad

Anteriormente vimos que Thomas Reid planteaba su visión del Principio de Credulidad como opuesta a la visión de David Hume, y luego señalamos también que no era adecuado considerar ambas visiones como opuestas, y que probablemente ambos filósofos, David Hume y Thomas Reid, concordarían en que el Principio de Credulidad es válido.

Sin embargo, existe una propiedad del testimonio en la cual la visión de ambos filósofos es diametralmente opuesta, es en como consideran la confiabilidad del testimonio donde las visiones de Thomas Reid y David Hume se oponen totalmente. Reid y Hume tienen visiones antagónicas sobre la confiabilidad del testimonio humano, o hasta qué punto el testimonio es una fuente confiable de información, e incluso hasta sobre cuán sinceras son las personas.

En este sentido, Thomas Reid propuso la existencia del Principio de Veracidad, el cual definió como: “Una propensión a decir la verdad … para transmitir nuestros sentimientos reales” , para luego agregar a su idea que: “Mentir … es violentar nuestra naturaleza.

De esta manera, Thomas Reid consideraba a las personas, no solo crédulas, sino también veraces.

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viernes, 8 de mayo de 2020

Parte: Fortaleza del Argumento de Thomas Reid


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume
Parte: 5.3.5 - Fortaleza del Argumento de Thomas Reid

Fortaleza del Argumento de Thomas Reid

Aun considerando el problema mencionado sobre la falsa oposición en la que Thomas Reid incurre en su argumento, este no pierde totalmente su valor, por el contrario, es necesario reconocer que el argumento de Reid aporta una valiosa relativización de la visión de David Hume.

Mediante el ejemplo de los niños pequeños, Thomas Reid muestra que la propuesta de David Hume tiene problemas, o al menos no es universal dado que existen escenarios donde no es adecuada. Reid, al presentar el escenario de los niños pequeños, muestra que existe esa situación, donde exigir la existencia de evidencia que valide el testimonio, no funciona en absoluto.

No es necesario ser un gran observador para visualizar lo innato de la credulidad. Los niños pequeños generalmente no tienen ninguna experiencia sobre si un relato es factible de ser real, o sobre si quién da testimonio es confiable, sin embargo creen totalmente en cualquier testimonio, aun el más inverosímil. Lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿Deberían los niños pequeños ser más escépticos?, ¿Deberían los niños pequeños funcionar según la propuesta de David Hume, y exigir tener la mencionada evidencia antes de creer en el testimonio?

La intuición nos sugiere responder de forma negativa las anteriores preguntas. Es bastante claro que no existiría proceso cognitivo alguno en los niños, si estos fuesen por naturaleza escépticos. Dado que el niño no cuenta con experiencia alguna, la misma no le puede proporcionar evidencia que valide ningún testimonio, lo cual impedirá creer cualquier testimonio que reciba, invalidando de esta manera la mayor fuente de conocimiento que tiene disponible, haciendo indudablemente imposible su desarrollo cognitivo.

Este problema que existe en la visión de David Hume sobre cuando creer en los testimonios, es señalado por Thomas Reid, quizás con excesivo dramatismo, en la siguiente cita:

“Ninguna proposición que se pronuncie en el discurso sería creíble y tal desconfianza e incredulidad nos privaría de los mayores beneficios de la sociedad, y nos colocaría en una condición peor que la de los salvajes.”

Dejando de algunas exageraciones en las que se incurre en la frase anterior, es valioso el aporte de Thomas Reid al señalar la imposibilidad de funcionar adecuadamente si seguimos de manera estricta la visión de David Hume.

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Parte: ¿Se cree en el testimonio o se debe creer en el testimonio?


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume
Parte: 5.3.4 - ¿Se cree en el testimonio o se debe creer en el testimonio?

¿Se cree en el testimonio o se debe creer en el testimonio?

Si consideramos de forma precisa las visiones de ambos filósofos, existe una falsa oposición en el argumento de Thomas Reid.

Thomas Reid opone su visión, en la cual creer en el testimonio es algo innato, y por lo tanto independiente de la experiencia y la razón, con la visión de David Hume que afirma que se debe creer en el testimonio dependiendo si, gracias a nuestra razón y experiencia, somos capaces de reunir evidencia para considerar que lo relatado por el testimonio es correcto. Esta oposición no es correcta, dado que la visión de Thomas Reid refiere a una observación, es innata la creencia en el testimonio, y en cambio, la visión de David Hume es una propuesta de comportamiento, solo si nuestra experiencia nos brinda evidencia que el relato probablemente sea correcto, entonces se debe creer en el testimonio.


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Parte: Argumento de Thomas Reid


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume
Parte: 5.3.3 - Argumento de Thomas Reid

Argumento de Thomas Reid

De acuerdo a lo que vimos anteriormente, Thomas Reid y David Hume tienen visiones opuestas sobre generar creencias en base a un testimonio.

Según Thomas Reid las personas están configuradas naturalmente para generar creencias en base a testimonios. En cambio, para David Hume, es necesario tener evidencia independiente que afirme que el testimonio probablemente sea cierto, para generar una creencia en base a este.

Ante estas visiones opuestas, intentaremos elegir cual es la correcta, o al menos decidir cual nos parece tener un argumento más sólido que la defienda.

Comencemos por evaluar el argumento elegido por Thomas Reid para defender su posición.

A modo de argumento de su conclusión sobre el testimonio, Reid propuso observar cómo se comportan los niños pequeños cuando se les expone a un testimonio. En particular, Reid dirigía nuestra atención al hecho, fácilmente comprobable, que es muy alto el grado de credulidad que tienen los niños pequeños ante cualquier testimonio que escuchen. Esta observación le permitía sugerir la razonable premisa de que el principio de credulidad llega a su punto más alto en los niños pequeños.

Esta premisa, según Thomas Reid, contradecía la visión de David Hume, en la cual debe surgir la creencia de lo relatado en un testimonio, solo cuando la experiencia y la razón de quién recibe el testimonio encuentran evidencias de que el testimonio probablemente sea cierto.

Según Thomas Reid, si la visión de David Hume fuese correcta, los niños pequeños, al carecer o tener muy poca experiencia, jamás podrían encontrar evidencia de que el testimonio pueda ser correcto y por lo tanto no creerían en el mismo. En otras palabras, Reid afirma que si la visión de Hume es válida, el principio de credulidad sería nulo o muy bajo en los niños pequeños, e iría creciendo a medida que estos crecen y ganan experiencia.

Es claro, basta ser mínimamente observador para estar seguro de esto, que el principio de credulidad es extremadamente mayor en los niños pequeños que en adultos experimentados. Por un lado, los niños pequeños son susceptibles de creer el relato más inverosímil en un testimonio, y en cambio por el otro, los adultos en general son más escépticos, y en la mayoría de los casos requieren de cierta factibilidad del relato para creer en el testimonio que lo transmite.

Entonces estamos en la situación en la cual confluyen que la visión de Hume, nuevamente según Reid, tendría como consecuencia el nulo o muy bajo principio de credulidad en los niños pequeños, y la observación de que el principio de credulidad encuentra su máximo en los niños pequeños. Esta incompatibilidad entre ambas premisas, son el argumento de Thomas Reid para concluir que la visión de David Hume es incorrecta, y por lo tanto poder afirmar que el principio de credulidad es algo innato, un “regalo de la naturaleza” según sus propias palabras, y la generación de creencia en base a un testimonio no algo dependiente de la experiencia de quién recibe el testimonio.

A modo de resumen, el argumento de Thomas Reid puede ser expresado de una manera formal de la siguiente manera:

  1. El principio de credulidad alcanza su punto máximo en niños pequeños.
  2. Si nuestra confianza en los testimonios estuviese basada en la experiencia (tal como afirma Hume), esta confianza encontraría su punto mínimo en niños pequeños.
  3. Entonces, el principio de credulidad es innato y la generación de creencias no es basada en la experiencia.


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jueves, 7 de mayo de 2020

Parte: Principio de Credulidad


Principio de Credulidad

En su primera, y más conocida obra: “Una investigación sobre la mente humana en los principios de sentido común”, la cual fue publicada en 1764, Thomas Reid introduce esta hipótesis que conocemos por Principio de Credulidad.

En la sección 24 de la mencionada obra, titulada: “Sobre la analogía entre la percepción, y el crédito que le damos al testimonio humano”, Thomas Reid propone que confiar en un testimonio es tan natural como confiar en nuestros sentidos.

Thomas Reid elige comparar las ideas del testimonio con la percepciones de los sentidos, debido a que justamente una de las pocas afirmaciones en la cual David Hume y Thomas Reid coincidían era en que no hay ninguna evidencia concluyente que nos permita asegurar que nuestros sentidos perciben correctamente la realidad, y aun admitiendo esto, ambos filósofos consideraban que es correcto confiar en las percepciones de nuestros sentidos, no requiriendo que estas percepciones sean probablemente correctas.

Si bien ninguno de estos filósofos brinda una argumentación contundente sobre porqué es correcto confiar en nuestros sentidos, sin requerir que sus percepciones sean probablemente correctas, Thomas Reid y David Hume coinciden en que hay ciertos principios naturales que rigen la manera en la que pensamos y la que sentimos, los cuales nos hacen confiar en nuestros sentidos.

A partir de esa coincidencia entre ambos, Thomas Reid agrega que de la misma manera en que estos principios naturales nos hacen confiar en nuestros sentidos, estos mismos principios, u otros, nos hacen confiar en los testimonios.

En particular, al principio que nos hace confiar en los testimonios lo denominó Principio de Credulidad, y lo describió como “Una disposición a confiar en la veracidad de los demás, y a creer lo que nos dicen”.


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Parte: Thomas Reid


Thomas Reid
Thomas Reid (1710 - 1796)
Filósofo escocés

Pintura: "Retrato de Thomas Reid"
Autor: Henry Raeburn
Fecha: 1796


Thomas Reid nació en Strachan, una villa del condado de Aberdeenshire, en Escocia.

En ese mismo condado, concurrió luego a la Universidad de Aberdeen, donde se graduó, ejerció como profesor, y obtuvo su doctorado.

Paralelamente, fue licenciado para predicar por parte de la Iglesia de Escocia, la cual es una Iglesia cristiana protestante y calvinista. Llegó a iniciar su carrera de ministro de esta iglesia, aunque luego eligió dedicarse a su tarea de profesor.

Probablemente esta fuerte identificación de Thomas Reid con la ideología de la Iglesia de Escocia, forjaron en él una visión totalmente diferente a la concebida por David Hume, convirtiendo a Thomas Reid en el mayor crítico contemporáneo de David Hume.


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Artículo: Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume

Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume

Como comentamos previamente, David Hume afirmaba que nunca debe creerse un milagro en base a un testimonio, y llegaba a dicha conclusión mediante un argumento que también presentamos anteriormente.

Posteriormente, el filósofo escocés Thomas Reid cuestionó la mencionada conclusión, y realizó dicho cuestionamiento enfocándose en poner en duda la hipótesis del argumento de David Hume que afirma que un testimonio debe ser aceptado si hay evidencia que probablemente sea cierto.

De forma diametralmente opuesta a lo que pensaba David Hume, Thomas Reid consideraba que correspondía asumir que quien da testimonio probablemente relate una verdad.

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miércoles, 6 de mayo de 2020

Parte: Definición formal del argumento de David Hume


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.11 - Definición formal del argumento de David Hume

Definición formal del argumento de David Hume

Imaginemos que alguien brinda testimonio sobre un milagro. Utilicemos el ejemplo paradigmático elegido por David Hume, imaginemos que el testimonio relata que una persona volvió a vivir luego de haber muerto.

David Hume propone que, ante un testimonio como este, nos preguntemos: ¿Qué es más probable, que el testimonio sea cierto o que no lo sea?. Por un lado, si el testimonio es cierto, significa que una persona realmente volvió de entre los muertos, y por el otro, si el testimonio es falso, ninguna persona resucitó, simplemente ocurrió que por el motivo que fuese, ya sea un intento de engaño, o un convencimiento real de la persona que brinda el testimonio, quizás porque él fue engañado mediante una actuación del hecho o porque sufre algún tipo de alucinación, quién brinda el testimonio afirma que vio a una persona volver de la muerte, aunque tal hecho no ocurrió.

Ahora recordemos también que David Hume definía al milagro como una excepción a una regularidad que previamente carecía de excepciones. En base a esta definición, es trivial concluir que un milagro es un evento extremadamente improbable. Si utilizamos el ejemplo de volver a la vida luego de haber muerto, no existe evidencia alguna que ese evento haya ocurrido alguna vez, y además existe evidencia de que no es probable que eso suceda alguna vez en el futuro.

Para completar el argumento, Hume simplemente agrega una hipótesis claramente aceptable y bastante inocua. David Hume propone aceptar que las personas a veces brindan un testimonio falso, independientemente si el testimonio es falso intencionalmente, o si tan solo quién brinda el testimonio, aun estando seguro de lo que relató, por algún motivo su percepción fue incorrecta de lo que ocurrió y por lo tanto su testimonio no refleja lo que realmente sucedió.

De esta manera, si juntamos las tres hipótesis previas, tenemos que para creer en un testimonio, debemos evaluar si es más probable que el testimonio sea cierto o no, y tenemos que un milagro es algo que nunca ha pasado, y que el falso testimonio es algo que suele ocurrir, por lo tanto concluimos que es más probable que el testimonio de un milagro sea falso, y por ese motivo no debemos creer en un testimonio de un milagro.

A modo de resumen, el argumento de David Hume puede ser expresado de una manera formal de la siguiente manera:

  1. Un testimonio debe ser aceptado para formular una creencia, cuando existe evidencia de que el testimonio probablemente sea cierto, o al menos que sea más probable que sea cierto a que sea falso.
  2. Un milagro es una excepción a una regularidad que previamente no tenía excepciones, por lo tanto algo extremadamente poco probable.
  3. Las personas a veces brindan testimonios falsos, por lo que el falso testimonio es un evento probable, y claramente más probable que un milagro.
  4. Entonces, nunca se debe creer en un milagro ocurrió, en base a un testimonio.


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Parte: ¿Cómo David Hume argumenta su conclusión?


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.10 - ¿Cómo David Hume argumenta su conclusión?

¿Cómo David Hume argumenta su conclusión?

Si bien la intuición presentada previamente es adecuada, veamos como David Hume presenta su argumento para defender su conclusión sobre los testimonios de milagros.

David Hume argumenta que: “Ningún testimonio es suficiente para establecer un milagro, a menos que el testimonio sea de tal tipo que su falsedad sea más milagrosa que el hecho que intenta establecer. Con esta interesante frase Hume incluye a la vez, su idea de que para creer en un testimonio es necesario tener cierta evidencia de que lo que relata el mismo probablemente sea verdad, y también su afirmación de que cuanto más inusual sea el hecho relatado por el testimonio menor confianza tendremos en el mismo.

Apliquemos ahora esta frase de Hume al ejemplo que presentamos previamente, en el cual el mozo nos afirmaba que no podía servir el café porque unos extraterrestres habían robado la máquina de café. En general, ante un escenario como ese, intuitivamente consideramos que es más probable que el testimonio del mozo no sea cierto, ya sea porque nos está mintiendo o porque está sufriendo algún evento psicótico, y menos probable que realmente la máquina de café haya sido robada por extraterrestres. De esta manera, dado que la falsedad del testimonio no es más milagrosa que el hecho que relata el testimonio, sino todo lo contrario, la frase de Hume nos indica que dicho testimonio no es suficiente para establecer la creencia de que el milagro del ejemplo, el robo de la máquina de café por parte de los extraterrestres, sea cierto.


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martes, 5 de mayo de 2020

Parte: ¿Por qué nunca creer un testimonio que relata un milagro?


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.9 - ¿Por qué nunca creer un testimonio que relata un milagro?

¿Por qué nunca creer un testimonio que relata un milagro?

Previamente hemos mencionado la conclusión a la que había llegado David Hume sobre los milagros y los testimonios, la cual afirmaba que nunca debe creerse que un milagro haya ocurrido, en base a lo afirmado en un testimonio.

Ahora que hemos conocido con más precisión que entendía Hume por ‘testimonio’ y ‘milagro’, es fácil intuir como Hume llega a su conclusión sobre testimonios y milagros. Si recordamos que según Hume, el crédito que le damos al testimonio, “admite una disminución, mayor o menor, proporcional a que el hecho sea más o menos inusual”, y que un milagro es un hecho que nunca ha ocurrido previamente, es simplemente unir las ideas para poder afirmar que un testimonio de un milagro, admite la mayor disminución posible al crédito que le damos a un testimonio, lo que es equivalente a decir que nunca debemos creer un testimonio que relata un milagro.


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Parte: ¿Qué es un milagro?


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.8 - ¿Qué es un milagro?

¿Qué es un milagro?
Resucitar, ejemplo paradigmático de milagro según David Hume

Pintura: "La resurrección de Cristo"
Autor:Peter Paul Rubens
Fecha:1611 - 1612
Ubicación:Catedral de Nuestra Señora - Amberes - Bélgica


Luego de haber avanzado lo suficiente en el estudio sobre como David Hume concebía al testimonio, veamos ahora como comprende el concepto de milagro.

David Hume utiliza la siguiente frase para definir el milagro: “Un milagro es una violación de las leyes de la naturaleza”, o en otras palabras, algo que nunca ha pasado en lo que él llama: “el curso normal de la naturaleza. Un milagro es una excepción, dentro de una normalidad que previamente carecía de excepciones. Es algo que nunca ha pasado previamente.

El ejemplo paradigmático de un milagro para David Hume es el volver a vivir luego de haber muerto. Si descartamos los relatos provenientes de la religión católica, y también de otras religiones, los cuales son justamente testimonios, a lo largo de la historia, nadie ha vuelto a vivir luego de haber muerto. Utilizando los términos de David Hume cuando se refería a los milagros, la ley de la naturaleza indica que nada vuelve a vivir luego de haber muerto, la normalidad es justamente ese carácter irreversible de la muerte, normalidad que carece de excepciones. Por lo tanto, si alguien, o algo, vuelve a vivir luego de haber muerto, es claro que se trata de un milagro, pues es exactamente de esa manera que elegimos definir ese concepto.


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Parte: Visualizando la relación entre credibilidad y rareza del relato


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.7 - Visualizando la relación entre credibilidad y rareza del relato

Visualizando la relación entre credibilidad y rareza del relato

Una forma de visualizar el punto que busca mostrar David Hume cuando se refiere a la credibilidad del testimonio con la frase “admite una disminución, mayor o menor, proporcional a que el hecho sea más o menos inusual” es imaginar el escenario de entrar a un bar y pedir un café, y que a dicho pedido, el mozo que nos atiende, responda que lamentablemente no puede servirnos café.

En una primera opción de este escenario, este mozo nos comenta que la razón por la cual no puede servirnos café es debido a que la máquina que los hace se descompuso previamente y fue retirada por la empresa que las repara.

Obviamente, no fuimos testigos de la rotura de la máquina de café, ni de su posterior retiro para ser reparada, aunque el hecho relatado es bastante usual, cualquier máquina cada tanto deja de funcionar, y ante eso la solución es que sea retirada para su reparo. Es justamente por lo usual del hecho relatado, que muy probablemente le demos crédito al testimonio que nos brindó el mozo. En este caso, utilizando la construcción propuesta por David Hume, la disminución al crédito del testimonio es baja dado que el hecho relatado es poco inusual, o quizás más claramente, evitando las dobles negaciones, el crédito del testimonio se mantiene alto dado que el hecho relatado es usual.

Todo lo contrario ocurre en una segunda opción de este escenario, en la cual el mozo esta vez nos comenta que la razón por la cual no puede servirnos café, es debido a que previamente ingresaron unos extraterrestres al bar, y se robaron la máquina que hace el café.

Nuevamente no fuimos testigos, en este caso bizarro de extraterrestres ladrones que relata este testimonio del mozo, y al contrario de la primera opción, en este caso el relato es totalmente inusual. La mera existencia de los extraterrestres es suficientemente inusual, si además agregamos que estos seres son los responsables de robar la máquina de café, el relato puede considerarse directamente delirante. En este caso, lo totalmente inusual del hecho relatado, hará que seguramente le demos muy poco crédito a este testimonio del mozo. Nuevamente, al igual que hicimos en la primera opción, si repetimos la construcción propuesta por David Hume, la disminución al crédito del testimonio es alta dado que el hecho relatado es muy inusual.


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lunes, 4 de mayo de 2020

Parte: ¿Qué tipo de evidencia, respalda un testimonio?


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.6 - ¿Qué tipo de evidencia, respalda un testimonio?

¿Qué tipo de evidencia, respalda un testimonio?

Es necesario agregar ciertos detalles que asistan a entender a qué concepto de evidencia nos estamos refiriendo, como elemento de respaldo de un testimonio.

Al hablar de un testimonio, considerando a este como un relato de algo, del cual no tenemos más información que la que brinda el testimonio mismo, es claro que no estamos en el escenario en el cual tenemos evidencia, en el sentido usual de la palabra, es decir evidencia que demuestre categóricamente que el testimonio es correcto.

La evidencia, a la que se refiere David Hume como elemento para respaldar el testimonio, es una evidencia de naturaleza probabilística. Es evidencia que es adecuada para respaldar el testimonio, es decir darle mayor credibilidad, en el sentido de probabilidad de correctitud, aunque insuficiente para demostrar indiscutiblemente que el testimonio es correcto.

Luego de haber definido precisamente el concepto de evidencia al cual nos referimos, es bastante natural observar que surgen dos posibles lugares donde buscar ese tipo de evidencia.

El primer lugar donde buscar evidencia es indagando sobre la credibilidad de la persona que brinda el testimonio. La información sobre la credibilidad de la persona que da el testimonio, es esencial para respaldar un testimonio, o generar dudas sobre él. La existencia de evidencia que muestre a quién brinda testimonio como un generador de relatos que siempre, o en la mayoría de los casos, describieron correctamente los hechos, es un respaldo muy fuerte para la generación de una creencia en base al testimonio de esa persona.

El segundo lugar donde buscar evidencia es la comparación de lo relatado en el testimonio con el conocimiento de lo sucedido en casos similares al relato. Las palabras elegidas por David Hume, para explicar esta relación entre la credibilidad de un testimonio con cuan común es el hecho relatado, son las siguientes. Hume, cuando se refiere al crédito que le damos al testimonio, indica que: “admite una disminución, mayor o menor, proporcional a que el hecho sea más o menos inusual”.


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Parte: Testimonio y evidencia


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.5 - Testimonio y evidencia

Testimonio y evidencia

También en la sección 10 titulada: “Los milagros”, de su obra “Investigación sobre el entendimiento humano”, David Hume señala que para formar una creencia en base al testimonio de una persona, es necesario contar con alguna evidencia de que el testimonio es probable que sea cierto.

David Hume considera que la necesidad de evidencia que respalde el testimonio, para permitir que el testimonio genere creencias, es una consecuencia natural de la hipótesis filosófica llamada Evidencialismo.

El Evidencialismo afirma que una persona tiene justificación de creer algo, si y solo si esa persona tiene evidencia que respalde su creencia.

De esta manera, si aceptamos la hipótesis del Evidencialismo, por lo tanto consideramos que para que exista justificación de generar una creencia deberá existir evidencia que la respalde, podemos concordar con David Hume que para que un testimonio sea un generador de una creencia, deberá existir evidencia que respalde el testimonio, dado que esta conclusión es simplemente un caso particular de la hipótesis del Evidencialismo.

Al agregar esta condición, la existencia de evidencia que respalde el testimonio, para generar creencias en base a él, estamos obligados a cuestionar esa usual confianza en el testimonio de otras personas, y de alguna manera relativizar esa confianza.


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Parte: Importancia del testimonio


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.2 - David Hume sobre testimonios y milagros
Parte: 5.2.4 - Importancia del testimonio

Importancia del testimonio

Al igual que otros filósofos, cuando se refiere al testimonio, David Hume no duda en afirmar que gran parte de nuestras creencias están basadas en el testimonio de otras personas.

En la mencionada sección 10 titulada: “Los milagros”, de su obra “Investigación sobre el entendimiento humano”, David Hume se refiere a esta sustantiva importancia del testimonio en la elaboración de creencias, expresando: “No existe una especie de razonamiento más común, más útil, e incluso necesaria para la vida humana, que el que se deriva del testimonio de los hombres”.

Un claro ejemplo en donde se observa a donde apunta esta afirmación de David Hume, es el que ocurre cuando consideramos nuestras creencias sobre una ciudad a la cual nunca fuimos. Es muy común que, antes de viajar a una ciudad que no habíamos visitado previamente, leamos artículos sobre esa ciudad, escuchemos relatos sobre determinadas atracciones turísticas dentro de la misma, averigüemos particularidades sobre su gente y sus costumbres. En definitiva recibimos innumerables testimonios sobre cómo es esa ciudad. En un escenario como el propuesto, todas nuestras creencias sobre esa ciudad, están basados en esos testimonios recibidos, y ninguna de ellas está basada en nuestra experiencia, pues nunca habíamos estado allí.

En definitiva, es ampliamente aceptado que el testimonio es una fuente muy importante en la generación de creencias.


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