viernes, 15 de mayo de 2020

Parte: Progresismo Vs. Conservadurismo


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.6 - El valor de la Autonomía Intelectual
Parte: 5.6.2 - Progresismo Vs. Conservadurismo

Progresismo Vs. Conservadurismo

Otra forma de defender el valor de la Autonomía Intelectual es recurriendo a algunas consideraciones sociales y políticas.

El simple hecho de confiar en el testimonio de otras personas, en el sentido que comentamos previamente, que se podría definir mejor como confiar ciegamente o confiar independientemente de lo inverosímil del relato implica que funcionemos de una manera conservadora.

Hemos visto que los humanos tienen una tendencia natural a que sus opiniones sean formadas por otras personas. En general tienden a creer lo que sus padres les dicen o lo que otras personas de su comunidad les cuentan, y de esa manera los humanos tienden a heredar la visión moral, religiosa y política de las generaciones previas o de su comunidad.

Teniendo en cuenta esta tendencia natural de los humanos, podemos observar que el valor de la Autonomía intelectual radica en enfrentar esa tendencia natural conservadora y luchar por avanzar hacía lo que se podría entender como verdad, y de esa manera poder progresar como individuo y a través de ese progreso individual generar progreso en la humanidad.

Ahora, esta manera de definir el valor de la Autonomía Intelectual, en contraposición al valor de la tendencia natural conservadora, implica que el valor que le otorguemos a la Autonomía Intelectual será inversamente proporcional al que le demos a la tendencia conservadora.

En ese sentido, nos atrevemos a afirmar que Thomas Reid, dada su visión sobre la confianza en el testimonio de otras personas, consideraría que tiene gran valor esa tendencia natural conservadora. En cambio David Hume, conocido su escepticismo sobre la validez del testimonio ajeno, valoraría pobremente la tendencia conservadora, y consecuente valoraría enormemente la Autonomía Intelectual.

Por lo tanto, nuestra visión del valor de la Autonomía Intelectual dependerá inevitablemente de en qué lugar nos sentimos posicionados en la oposición de las ideologías progresista y conservadora.

Entonces, si valoramos la innovación, el romper las tradiciones y la sabiduría convencional, y la sustitución de ideas viejas por nuevas, nos inclinaríamos hacía la ideología progresista, y nos colocaríamos cerca de David Hume e Immanuel Kant, dándole gran valor a la Autonomía Intelectual.

En cambio, si valoramos la tradición y la conservación de las creencias de la comunidad, nos inclinaríamos hacía el conservadurismo, y nos situaríamos junto a Thomas Reid y quienes defienden la Solidaridad Intelectual, dándole poco o nulo valor a la Autonomía Intelectual.


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