Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume
Parte: 5.3.3 - Argumento de Thomas Reid
Argumento de Thomas Reid
De acuerdo a lo que vimos anteriormente, Thomas Reid y David Hume tienen visiones opuestas sobre generar creencias en base a un testimonio.
Según Thomas Reid las personas están configuradas naturalmente para generar creencias en base a testimonios. En cambio, para David Hume, es necesario tener evidencia independiente que afirme que el testimonio probablemente sea cierto, para generar una creencia en base a este.
Ante estas visiones opuestas, intentaremos elegir cual es la correcta, o al menos decidir cual nos parece tener un argumento más sólido que la defienda.
Comencemos por evaluar el argumento elegido por Thomas Reid para defender su posición.
A modo de argumento de su conclusión sobre el testimonio, Reid propuso observar cómo se comportan los niños pequeños cuando se les expone a un testimonio. En particular, Reid dirigía nuestra atención al hecho, fácilmente comprobable, que es muy alto el grado de credulidad que tienen los niños pequeños ante cualquier testimonio que escuchen. Esta observación le permitía sugerir la razonable premisa de que el principio de credulidad llega a su punto más alto en los niños pequeños.
Esta premisa, según Thomas Reid, contradecía la visión de David Hume, en la cual debe surgir la creencia de lo relatado en un testimonio, solo cuando la experiencia y la razón de quién recibe el testimonio encuentran evidencias de que el testimonio probablemente sea cierto.
Según Thomas Reid, si la visión de David Hume fuese correcta, los niños pequeños, al carecer o tener muy poca experiencia, jamás podrían encontrar evidencia de que el testimonio pueda ser correcto y por lo tanto no creerían en el mismo. En otras palabras, Reid afirma que si la visión de Hume es válida, el principio de credulidad sería nulo o muy bajo en los niños pequeños, e iría creciendo a medida que estos crecen y ganan experiencia.
Es claro, basta ser mínimamente observador para estar seguro de esto, que el principio de credulidad es extremadamente mayor en los niños pequeños que en adultos experimentados. Por un lado, los niños pequeños son susceptibles de creer el relato más inverosímil en un testimonio, y en cambio por el otro, los adultos en general son más escépticos, y en la mayoría de los casos requieren de cierta factibilidad del relato para creer en el testimonio que lo transmite.
Entonces estamos en la situación en la cual confluyen que la visión de Hume, nuevamente según Reid, tendría como consecuencia el nulo o muy bajo principio de credulidad en los niños pequeños, y la observación de que el principio de credulidad encuentra su máximo en los niños pequeños. Esta incompatibilidad entre ambas premisas, son el argumento de Thomas Reid para concluir que la visión de David Hume es incorrecta, y por lo tanto poder afirmar que el principio de credulidad es algo innato, un “regalo de la naturaleza” según sus propias palabras, y la generación de creencia en base a un testimonio no algo dependiente de la experiencia de quién recibe el testimonio.
A modo de resumen, el argumento de Thomas Reid puede ser expresado de una manera formal de la siguiente manera:
- El principio de credulidad alcanza su punto máximo en niños pequeños.
- Si nuestra confianza en los testimonios estuviese basada en la experiencia (tal como afirma Hume), esta confianza encontraría su punto mínimo en niños pequeños.
- Entonces, el principio de credulidad es innato y la generación de creencias no es basada en la experiencia.
Partes:
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