sábado, 9 de mayo de 2020

Parte: Cuestionamiento de David Hume al Principio de Veracidad


Tema: 5 - ¿Debemos creer en los testimonios?
Artículo: 5.3 - Cuestionamiento de Thomas Reid a David Hume
Parte: 5.3.7 - Cuestionamiento de David Hume al Principio de Veracidad

Cuestionamiento de David Hume al Principio de Veracidad

Si bien no hubo un cuestionamiento explícito de David Hume al principio de Veracidad de Thomas Reid, en la obra del primero que analizamos previamente: “Investigación sobre el entendimiento humano”, David Hume presenta tres clases de escenarios, los cuales pueden ser considerados como apropiados contraejemplos al Principio de Veracidad de Thomas Reid.

La primera clase de escenarios sucede cuando existe algún beneficio en mentir para quién brinda el testimonio. David Hume afirma que cuando existe, para el que brinda testimonio, un “Beneficio en lo que se declara”, o percibe alguna ventaja en “Iniciar un engaño en un pueblo ignorante”, este probablemente brinde un falso testimonio.

El ejemplo más usual de estos escenarios, es el de los políticos previos a una elección. Cuando el objetivo es ganar una elección, es altamente probable que el político utilice el falso testimonio, ya sea para mejorar su imagen, o para perjudicar a la de sus oponentes.

Luego, si bien puede verse como una variante del escenario anterior, dado que también existe un motivo para mentir, la segunda clase de escenarios sucede cuando existe cierta ventaja en generar un relato interesante. David Hume, en este caso señala que “Los seres humanos generalmente encuentran agradables los sentimientos de sorpresa y asombro”, y agrega que debido a estos sentimientos positivos, los humanos son propensos a creer “las historias de viajeros”, por lo tanto quién brinda un relato de estas características, naturalmente se inclinará a buscar que el relato sea interesante, aunque esa búsqueda perjudique la veracidad del mismo.

En la época en la que vivió David Hume, donde la posibilidad de viajar a, o incluso, obtener información de, los distintos rincones del planeta era muy limitada, debido a este motivo era muy común que llegaran viajeros a Europa y relatasen extravagantes historias de tierras lejanas, las cuales eran muy bien recibidas, y debido a ese buen momento que producían, eran generalmente consideradas ciertas, cuando la mayoría de ellas tenían poco contacto con la realidad.

Si bien la observación de Hume, procede de su época, donde probablemente las historias eran más fantásticas y menos veraces, la observación mantiene su validez aún ahora, donde es muy probable que todos los relatos tengan alguna desviación de la realidad que relatan debido a la intención del autor en hacer el relato más interesante.

Finalmente la tercera clase de escenarios sucede cuando existe cierta ventaja en ser quién brinda cierta información. David Hume afirma que los seres humanos son propensos a testificar, a comunicar cierta información, independientemente que tengan o no evidencia de que lo que dicen es cierto. Agregando el mismo Hume, que el motivo de este comportamiento proviene de: “el placer de contar una noticia tan interesante, de propagarla y de ser los primeros reporteros de la misma”.

Hume, en este caso se refiere simplemente al rumor, al chisme, a como los relatos se difunden entre las personas, debido a ese disfrute que en general sienten las personas al contar algo a alguien, aun cuando no tienen evidencia alguna de que lo que están contando es cierto.

Partes:

Anterior: Principio de Veracidad - Siguiente: (No hay)



No hay comentarios:

Publicar un comentario