viernes, 5 de julio de 2019

Tema: Categorización de los juicios morales


Tema: 2 - Categorización de los juicios morales

Categorización de los juicios morales

Todos transitamos nuestra vida con cierta sensación de que ciertas acciones están bien y que otras están mal, o que determinados comportamientos son correctos y que otros no. Ante ese hecho podemos preguntarnos como surgen y principalmente que significan estos juicios morales sobre los cuales vamos eligiendo el camino a recorrer durante nuestra vida.

En este tema del curso iniciaremos el camino a responder estas preguntas, en particular buscaremos decidir si estos juicios morales provienen directamente de la experiencia empírica y por lo tanto podemos considerarlos objetivos y universales, o quizás sean resultado de creencias o costumbres propias de la cultura en la cual vivimos y de esta manera relativos a cada cultura, o incluso también la posibilidad de que sean sólo el reflejo de nuestros sentimientos, adquiriendo una validez personal y temporal.

Veremos que estas tres opciones que enunciamos para categorizar como pueden ser percibidos los juicios morales, son la idea básica de tres corrientes de pensamiento que estudian este tema: El Objetivismo, el Relativismo y el Emotivismo.

Sobre estas tres corrientes, presentaremos una breve explicación sobre cómo perciben los juicios morales, mostraremos en que situaciones funcionan bien y en cuales no logran aproximar bien la realidad, y para cada una de ellas presentaremos un cuestionamiento a su percepción y una posible defensa de la misma corriente a ese cuestionamiento.

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jueves, 4 de julio de 2019

Tema: ¿Qué es la Filosofía?


Tema: 1 - ¿Qué es la Filosofía?

¿Qué es la Filosofía?
Filósofos, científicos y matemáticos más importantes de la época clásica

Pintura: "La escuela de Atenas"
Autor: Raffaello Sanzio da Urbino
Fecha: 1510 - 1511
Ubicación: Museos Vaticanos - Ciudad del Vaticano


En este tema intentaremos entender que es la filosofía como una materia en sí misma, y también como se relaciona con las otras materias.

Luego, veremos, de acuerdo a la definición que elegimos de filosofía, que propiedades podemos observar en ella.

Posteriormente haremos filosofía, analizando unos ejemplos de argumentos filosóficos para entender realmente que es lo que afirman y como pueden ser criticados.

Finalmente, veremos los cuestionamientos realizados por dos renombrados filósofos, David Hume e Immanuel Kant, sobre esta definición de filosofía.

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Artículo: Preguntas


Tema: 2 - Categorización de los juicios morales
Artículo: 2.5 - Preguntas

Preguntas

A modo de cierre del tema tratado, agregamos a continuación un conjunto de preguntas, que pueden ser útiles en el objetivo de evaluar los conocimientos adquiridos en esta sección del curso.

  1. ¿Qué estamos preguntando exactamente cuándo preguntamos sobre la categorización de los juicios morales?
  2. ¿Qué preguntas son concernientes al objetivo de categorizar el juicio moral que declara que “La poligamia está mal”
  3. En este tema del curso se presentaron tres corrientes de pensamiento que difieren en su forma de categorizar los juicios morales. ¿Cuáles fueron?
  4. ¿Cuáles de las corrientes de pensamiento estudiadas considera que los juicios morales pueden ser evaluados como correctos o incorrectos?
  5. ¿Cuál de las corrientes de pensamiento presentadas en el curso se compromete a la declaración “Ningún juicio moral puede ser verdadero”?
  6. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “La poligamia puede ser a la vez permisible y no permisible moralmente”, según la percepción del Objetivismo con respecto a los juicios morales?
  7. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Lo que hace que los juicios morales sean correctos o incorrectos en general depende del grupo cultural que lo evalúa”, según la percepción del Objetivismo con respecto a los juicios morales?
  8. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Los desacuerdos morales entre las personas son básicamente desacuerdos sobre como considerar moralmente determinado hecho objetivo”, según la percepción del Objetivismo con respecto a los juicios morales?
  9. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Los juicios morales son como los juicios empíricos en el sentido que ambos son hechos que se pueden evaluar objetivamente como correctos o incorrectos”, según la percepción del Objetivismo con respecto a los juicios morales?
  10. ¿La declaración que afirma que “La ‘verdad’ es una cuestión de opinión” es inconsistente con el Objetivismo?
  11. ¿La declaración que afirma que “Nuestros sentidos pueden decirnos que es la verdad” es inconsistente con el Objetivismo?
  12. ¿La declaración que afirma que “La moral de la mayoría de la gente está corrupta” es inconsistente con el Objetivismo?
  13. ¿La declaración que afirma que “La razón humana no puede alcanzar la verdad última” es inconsistente con el Objetivismo?
  14. ¿La declaración que afirma que “La Tierra gira alrededor del Sol” es inconsistente con el Objetivismo?
  15. ¿Se compromete el Objetivismo a la declaración que afirma que “Cualquier juicio moral que esté justificado por evidencia objetiva debe ser verdadero”?
  16. ¿Se compromete el Objetivismo a la declaración que afirma que “Los juicios morales deben estar justificados por evidencia objetiva, no sólo por sentimientos u opiniones”?
  17. ¿Se compromete el Objetivismo a la declaración que afirma que “Los juicios morales pueden ser verdaderos independientemente de lo que piense o sienta cualquier persona”?
  18. ¿Se compromete el Objetivismo a la declaración que afirma que “Los juicios morales son juicios científicos”?
  19. ¿Se compromete el Objetivismo a la declaración que afirma que “Los juicios morales son juicios psicológicos”?
  20. ¿El Objetivismo debe respaldar la suposición de que todas las culturas, a pesar de tener códigos morales muy diferentes, comparten las mismas creencias fundamentales sobre lo que es moralmente correcto o incorrecto?
  21. ¿La principal objeción al Objetivismo es que “Lo que es considerado correcto e incorrecto varía de cultura en cultura”?
  22. ¿La principal objeción al Objetivismo es que “La moralidad no está dentro del ámbito de la ciencia”?
  23. ¿La principal objeción al Objetivismo es que “Los desacuerdos morales frecuentemente parecen no tener solución”?
  24. ¿La principal objeción al Objetivismo es que “Los hechos morales son conocibles”?
  25. ¿Concuerdan las visiones del Objetivismo y el Relativismo en la declaración que afirma que: “Los juicios morales pueden ser evaluados como correctos o incorrectos”?
  26. ¿Concuerdan las visiones del Objetivismo y el Relativismo en la declaración que afirma que: “La correctitud o incorrectitud de los juicios morales puede variar de persona en persona”?
  27. ¿Concuerdan las visiones del Objetivismo y el Relativismo en la declaración que afirma que: “La correctitud o incorrectitud de los juicios morales depende del grupo cultural que los evalúa”?
  28. ¿Concuerdan las visiones del Objetivismo y el Relativismo en la declaración que afirma que: “Los juicios morales son como los juicios empíricos”?
  29. ¿La declaración que afirma que “Que algo sea moralmente correcto o incorrecto, en realidad no es correcto o incorrecto, dado que los juicios morales no pueden ser evaluados de esa manera” es específica al Relativismo?
  30. ¿La declaración que afirma que “Que algún juicio moral sea falso aquí y ahora depende de hechos referentes a quién hace la evaluación o al grupo a que el mismo pertenece” es específica al Relativismo?
  31. ¿La declaración que afirma que “Lo que es fundamentalmente correcto o incorrecto puede diferir de un grupo de personas a otro” es específica al Relativismo?
  32. ¿La declaración que afirma que “Que un juicio moral sea juzgado incorrecto aquí y ahora depende exclusivamente de que exista evidencia que lo justifique también aquí y ahora” es específica al Relativismo?
  33. ¿El Emotivismo declara que “Las creencias referentes a la moral surgen de las emociones”?
  34. ¿El Emotivismo declara que “Las emociones deben decirnos que es verdadero o falso”?
  35. ¿El Emotivismo declara que “Los juicios morales no están basados en nada”?
  36. ¿El Emotivismo declara que “Los juicios morales son reacciones emocionales”?
  37. ¿El Emotivismo declara que “El Objetivismo y el Relativismo son falsos”?
  38. ¿El Emotivismo declara que “No habrá nunca un acuerdo universal en asuntos morales”?
  39. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Dado que el Emotivismo considera a los juicios morales como la expresión de los sentimientos, es cuestionado por que en algunos casos la emisión de un juicio moral parece producto de determinado razonamiento”?
  40. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Un cuestionamiento al Relativismo es que no parece tener un método para resolver disputas morales”?
  41. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Un cuestionamiento al Emotivismo es que no parece poder explicar el progreso moral”?
  42. ¿Es correcta la declaración que afirma que: “Un cuestionamiento al Objetivismo es que no parece tener un método para resolver disputas morales”?
  43. ¿La principal objeción al Emotivismo es que “Lo que es considerado correcto e incorrecto varía de cultura en cultura”?
  44. ¿La principal objeción al Emotivismo es que “Si el Emotivismo tiene la percepción correcta, entonces no es claro cómo llegamos a algunos juicios morales a través del razonamiento”?
  45. ¿La principal objeción al Emotivismo es que “Si el Emotivismo tiene la percepción correcta, entonces el genocidio no es realmente incorrecto”?
  46. ¿La principal objeción al Emotivismo es que “Si el Emotivismo tiene la percepción correcta, entonces la poligamia no es realmente incorrecta”?

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Artículo: Lecturas adicionales


Tema: 2 - Categorización de los juicios morales
Artículo: 2.4 - Lecturas adicionales

Lecturas adicionales

Al igual que en el tema previo, los artículos que componen este, presentan tan solo una aproximación a algunos conceptos dentro del área de la filosofía abordan, en este caso el estudio de la moral y como son categorizados los juicios morales.

Por este motivo, con el objetivo de poder profundizar en los conceptos presentados, agregaremos algunos links a publicaciones externas, generalmente en idioma inglés, que tratan determinados conceptos de manera más extensa y avanzada.

En primer lugar, si el objetivo es profundizar sobre la categorización de los juicios morales, es recomendable seguir este link a un detallado estudio de las diferentes percepciones sobre este tema, elaborado por Bernard Gert y Joshua Gert y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”. Este artículo se enfoca en la distinción entre el uso descriptivo y normativo del término ‘moralidad’, y el mismo es relevante para mejorar el entendimiento de las diferencias entre: El Objetivismo, que aplica el uso normativo de la moralidad de forma independiente a su uso descriptivo; El Relativismo, que utiliza el uso descriptivo para informar sobre su uso normativo; El Emotivismo, que es una teoría sobre el uso descriptivo.

Luego, si estamos interesados en particular en el Objetivismo, la única corriente de la filosofía contemporánea que es una versión del Objetivismo es el Realismo, del cual tanto este artículo alcanzable a través de este link, elaborado por Shin Kim y publicado en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy”, y este otro artículo ubicado en este link, escrito por Geoff Sayre-McCord y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”, son excelentes referencia para un conocimiento más profundo de esta corriente de pensamiento.

De manera similar al caso anterior, si esta vez nuestro interés se enfoca en particular en el Relativismo, dos artículos recomendables sobre esta corriente de pensamiento pueden accederse a través de este link y este otro link. El primero fue elaborado por Emrys Westacott y publicado en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy” y el segundo fue escrito por Chris Gowans y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”.

Por último, y al igual que en los dos casos anteriores, si en esta oportunidad nuestro interés se dirige en particular en el Emotivismo, la recomendación es ampliar el conocimiento sobre el No-Cognitivismo, el cual es el movimiento más genérico que considera que los juicios morales no pueden ser evaluados como correctos o incorrectos, e incluye el caso particular del Emotivismo. Dos artículos recomendables sobre el No-Cognitivismo pueden accederse a través de este link y este otro link. El primero fue elaborado por Antonio Marturano y publicado en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy” y el segundo fue escrito por Mark van Roojen y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”.

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miércoles, 3 de julio de 2019

Parte: Cuestionamientos al Emotivismo


Cuestionamientos al Emotivismo

Finalmente veremos que objeciones surgen al modo de pensar que se rige por las ideas del Emotivismo. Una importante objeción al Emotivismo es que su enfoque no admite que la evaluación de un juicio moral pueda ser el resultado de un proceso de razonamiento. El Emotivismo, al considerar los juicios morales como expresiones de los sentimientos, funciona correctamente al elegir una postura sobre un tema de manera rápida y superficial. Recordemos que esta corriente de pensamiento es a veces denominada “hurrah/boo”, pues juicios morales como “la caridad es una actitud noble” o “la poligamia es repudiable”, deben ser entendidos como “hurrah para la caridad” y “boo para la poligamia”. En cambio no maneja bien las elecciones definidas en base a argumentos, o los cambios de postura como consecuencia de incorporar nueva información.

Un ejemplo interesante para visualizar este cuestionamiento al Emotivismo es como consideramos moralmente a Edipo, el mitológico Rey de Tebas que se casó con su propia madre Yocasta y tuvo cuatro hijos con ella, cuando agregamos la información de que en ese momento, ni Edipo ni Yocasta, conocían su parentesco.

Seguramente al tomar contacto con esta historia, nos surjan juicios morales como “Edipo actuó mal”, “Yocasta actuó mal”, los cuales son casos concretos de juicios morales más abstractos tales como “El casamiento entre madre e hijo es aborrecible” o “el incesto es repudiable”.

Ahora, al momento de conocerse, cuando contrajeron matrimonio y durante el tiempo que concibieron sus cuatro hijos, ninguno de los dos conocían ni sospechaban su relación de sangre. Edipo veía a Yocasta como una mujer que tenía algunos años más que él, y Yocasta veía a Edipo como un hombre joven. Considerando que carecían de la información sobre su parentesco, parece imposible juzgarlos o atribuirles culpa alguna. Sin la información de que Edipo era hijo de Yocasta, la cual es conocida por quién lee la historia, y no por sus protagonistas, el matrimonio entre Edipo y Yocasta es simplemente un matrimonio entre un hombre y una mujer, y de esta manera podemos afirmar que los juicios morales “Edipo actuó mal” y “Yocasta actuó mal” son incorrectos.

En esta situación vemos cómo podemos, a través de la inclusión de información y razonando en base a ella, pasar de tener una postura con respecto a determinado juicio moral a considerar que la correcta es la opuesta. El cambio de postura u opinión con respecto a un juicio moral, parece adecuado e incluso honesto hacerlo en base a evidencia y razonamiento. En cambio el Emotivismo nos cercena esta posibilidad al considerar a los juicios morales como expresiones de los sentimientos, dado que con esa percepción un cambio de postura simplemente refleja un cambio en nuestros sentimientos, los cuales no necesariamente son influidos por evidencia alguna.

El gran problema con la visión del Emotivismo radica en que según su visión, sería válido en un momento afirmar que es correcto el juicio moral “Edipo actuó mal”, más tarde afirmar que es incorrecto, luego volver a considerar que el mismo es correcto y fluctuar así tantas veces como se quiera, de la misma manera que es válido afirmar “Siento frío”, luego considerarla incorrecta esa afirmación pues dejé de sentir frío, para luego volver a tener frío y nuevamente evaluar la afirmación como correcta y así continuar indefinidamente. Por el contrario, el cambio de opinión con respecto al juicio moral “Edipo actuó mal” tiene una justificación racional, la cual es que Edipo no sabía que Yocasta era su madre, y por lo tanto parece algo distinto a un cambio en los sentimientos lo que provoca el cambio.

El cuestionamiento presentado como vemos es válido, no parece ser correcto que cambie nuestra percepción sobre un juicio moral de manera similar a la que cambia nuestro humor o estado de ánimo. Ante eso, un defensor del Emotivismo puede alegar que estos sentimientos, que según esta corriente expresamos al construir juicios morales, deberían ser entendidos más en el sentido de preferencias, y allí en el ámbito de las preferencias, la razón tiene sentido que influya.

En el ámbito estricto de los sentimientos, la razón no actúa. Si siento frío, no puedo convencerme de que dado que la temperatura es alta no debo tener frío, y de esta manera no sentir frío. Por más razones que me pueda dar, seguiré sintiendo frío. Algo similar sucede con las emociones. Puedo sentir miedo, sentir rabia, o también alegría, y no solo no tener razones para experimentar alguna de estas emociones, sino también encontrar motivos claros para experimentar la emoción opuesta, que voy a experimentar esa emoción y no otra. Esto es, puedo estar perfectamente consciente que estoy en un lugar en extremo seguro y sentir miedo.

En cambio en el ámbito de las preferencias, la razón si incide. Uno puede razonar sobre lo que prefiere. Es posible encontrar inconsistencias entre las propias preferencias. Si uno prefiere un objeto x a otro y, también prefiere el objeto y al z, si además sintiese una preferencia del objeto z al x, detectaría que algo está errado en su sistema de preferencias, y lo correcto sería cambiar algo en ellas. De la misma manera, cualquier nueva información que aparezca, es factible que modifique su sistema de preferencia, y dicha información junto a algún razonamiento que la implique será la justificación de dicho cambio de preferencias.

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Parte: Cuestionamientos al Relativismo


Cuestionamientos al Relativismo

Continuaremos ahora estudiando que objeciones se plantean a la corriente de pensamiento denominada Relativismo. El principal cuestionamiento al Relativismo se enfoca en que imposibilita, o al menos debilita, el concepto de progreso moral. En general, existe la percepción de que existe el progreso moral, esto es que es posible determinar si una cultura, o la humanidad entera, están mejorando o empeorando moralmente. Incluso admitiendo que en ciertos periodos la humanidad no haya progresado moralmente, o incluso haya retrocedido en este sentido, siempre parece existir la posibilidad de evaluar si se ha avanzado o retrocedido moralmente. Sin embargo, desde la percepción del Relativismo, la correctitud de todo juicio moral es relativa a la cultura, lo cual invalida la comparación moral de diferentes culturas, impidiendo por este motivo afirmar que el pasaje de una cultura a otra provocó un progreso moral.

Un ejemplo que ilustra esta incapacidad de evaluar el progreso moral a través de la percepción del Relativismo surge al trabajar sobre el juicio moral que afirma que “la esclavitud es aborrecible”.

En este momento, la percepción global sobre la correctitud de este juicio moral es categórica, en el sentido de que es generalizada la idea de considerar a la esclavitud como aborrecible.

Sin embargo, desde la Edad Antigua de nuestra historia, la esclavitud no era vista como aborrecible, al contrario era considerada natural. El mismo filósofo griego Aristóteles la consideraba de esa manera por citar la visión de un filósofo y no verla sólo desde lo político o lo económico. Esta visión perduró, perdiendo algo de fuerza en la Edad Media, aunque volviendo con igual energía en la época de la colonización de América.

Recién desde el siglo XIX empezó a cuestionarse la esclavitud, y en la mitad de ese siglo empezó a prohibirse la misma en algunos países, empezando un lento proceso que llevó alrededor de un siglo para que, a mediados del siglo XX, la percepción actual de que la esclavitud es aborrecible, se instalase definitivamente en la cultura de nuestra humanidad.

Este pasaje de percibir la esclavitud como natural a considerarla aborrecible, es fácil sentirlo como un progreso moral. Sin embargo, bajo la óptica del Relativismo, deberíamos considerar que ambas percepciones son correctas dentro de la cultura en la cual fueron proclamadas. De esta manera, el juicio moral que afirma que “la esclavitud es aborrecible”, debería ser tratado de la misma manera que el que señala que “la poligamia es repudiable”, dado que el Relativismo ve a ambos juicios como simples costumbres o creencias propias de la cultura que las enuncia, las cuales no pueden ser consideradas correctas o incorrectas de forma objetiva, sino subjetivas a las culturas en las que son proclamadas.

Tal como adelantamos en forma general, en este juicio vemos como la búsqueda de una verificación de un juicio moral tiende a generar más preguntas sobre el mismo, en vez de acercarnos a la certidumbre sobre su correctitud.

Si bien el cuestionamiento de que el progreso moral parece no ser bien representado por esta corriente de pensamiento, los adeptos al Relativismo pueden alegar que su visión de juicios morales relativos a la cultura refiere principalmente a cuestiones de costumbres, y no debería ser extendido a temas que entran en el ámbito de los derechos humanos. De esta manera, el Relativismo maneja bien las diferentes costumbres irreconciliables entre diversas culturas, tales como la correctitud o no de la poligamia, permitiendo también representar el progreso moral que es visto cuando una cultura avanza hacia la presencia de mayores derechos humanos en su población, cuando pasa de ver la esclavitud de natural a aborrecible.

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Parte: Cuestionamientos al Objetivismo


Cuestionamientos al Objetivismo

Comenzando la presentación de objeciones, presentaremos la correspondiente al Objetivismo. La principal objeción al Objetivismo es considerar los juicios morales y los juicios empíricos cómo elementos de la misma especie. En general, estos dos tipos de juicios, son vistos como elementos muy diferentes. La diferencia primordial radica en que para los juicios empíricos, ante una controversia, siempre existe una forma, sea esta más o menos complicada, que permita dirimir cuál de las opiniones es la correcta. Esta facilidad en cambio no aparece en los juicios morales, usualmente no surge una prueba clara de correctitud, y si una de las posturas cree tenerla, muy probablemente la opuesta encuentre alguna falla en esa prueba, que no determine con total seguridad la correctitud de una de las posturas.

Un juicio empírico puede ser tan simple como el que afirma “Hoy está soleado”. Si alguien proclama dicho juicio y otra persona afirma que el mismo no es correcto, basta que nos acerquemos a alguna ventana o algún lugar en el cual sea posible observar el cielo, e inmediatamente habremos resuelto quién tiene la razón sobre la correctitud de este juicio empírico. El juicio empírico generalmente contiene implícitamente el camino a su verificación. En este caso “Hoy está soleado” sugiere indudablemente mirar el cielo y verificar si está el Sol en él.

En cambio, en los juicios morales, el camino hacia la verificación de su correctitud, el mecanismo que nos otorgue una prueba contundente, no es algo que se haga visible naturalmente. Por el contrario, al intentar defender la correctitud de un juicio moral, nos veremos obligados a profundizar en su significado, y probablemente esa mirada ahora más profunda, nos genere más preguntas que certezas.

Si buscamos verificar la correctitud del juicio que afirma que “la poligamia es repudiable”, podríamos iniciar planteando que la poligamia genera una desigualdad de género, suponiendo el caso típico e que la misma es solo en un sentido, generalmente un hombre y múltiples mujeres, en ese caso la poligamia estaría dándole una inadecuada jerarquía al hombre sobre la mujer.

Aunque tan solo al iniciar ese camino, nos surge preguntarnos si es la poligamia en si la que genera esa jerarquía, o si la principal responsabilidad en la generación de ese problema está en el conjunto de tradiciones existentes en las culturas en la cual la poligamia es aceptada. Podemos preguntarnos también si esa misma inadecuada jerarquía no aparece también en el mismo grado en culturas en la cual la poligamia es repudiable, demostrando que la misma no es la causa de esa jerarquía.

Así como esas preguntas, tan solo inspiradas por el primer cuestionamiento sobre si la poligamia genera una jerarquía de género, es claro que pueden surgir otras. Podemos tomar también el camino de cuestionar si es correcto limitar el amor, o al menos la convivencia, a una estructura particular, indagar si realmente una de las opciones, la monogamia en este caso, es correcta, y la otra, la poligamia, no lo es, o si por el contrario son simplemente opciones tan válidas una como la otra.

Tal como adelantamos en forma general, en este juicio vemos como la búsqueda de una verificación de un juicio moral tiende a generar más preguntas sobre el mismo, en vez de acercarnos a la certidumbre sobre su correctitud.

Como hemos mostrado, la objeción planteada al Objetivismo sobre su dificultad de encontrar, para la calificación de un juicio moral, una justificación empírica tal como se procede en los juicios empíricos, es una justificación válida y parece bastante acertada. Sin embargo, quienes defienden el Objetivismo pueden alegar que usando alguna máxima o axioma moral, tal como puede ser “un juicio moral es correcto si maximiza la felicidad general”, es posible decidir empíricamente y de manera inequívoca la correctitud de cualquier juicio moral. Si bien es cierto también, que uno podría cuestionar si la máxima elegida es correcta, e incluso si es la única o al menos la mejor posible para definir la correctitud de un juicio moral, en el caso que asuma que así, es claro que su utilización le brinda a la evaluación de cualquier juicio moral un mecanismo certero para dirimir su correctitud.

Podemos, para visualizar como funciona este mecanismo propuesto como defensa del Objetivismo, volver a trabajar en el juicio moral “la poligamia es repudiable”. Previamente, habíamos observado como al evaluar su correctitud, surgían numerosas preguntas y nada hacía pensar que responderlas nos acercaría a una definición. En cambio, utilizando este mecanismo que se apoya en la máxima “un juicio moral es correcto si maximiza la felicidad general”, bastaría hacer un estudio sobre un conjunto estadísticamente adecuado de personas que practiquen la poligamia o que la rechacen, y de alguna manera evaluar que tan felices son quienes la practican y quienes la rechazan. Luego, según el grupo en el cual sus integrantes cuentan con mayor felicidad, se dirimirá la correctitud del juicio moral.

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Artículo: Cuestionamientos al Objetivismo, Relativismo y Emotivismo


Tema: 2 - Categorización de los juicios morales
Artículo: 2.3 - Cuestionamientos al Objetivismo, Relativismo y Emotivismo

Cuestionamientos al Objetivismo, Relativismo y Emotivismo

En el artículo anterior hemos descripto con cierta profundidad estas tres corrientes de pensamiento sobre el estado de los juicios morales. Aquí, a modo de resumen, simplemente elegiremos para cada una de ellas una característica que la represente, de la cual posteriormente derivaremos un cuestionamiento que ponga en duda la percepción de dicha corriente.

Diremos entonces que la característica principal de estas corrientes de pensamiento son las siguientes:

  • Objetivismo: Los juicios morales son similares a los juicios empíricos, siempre habrá evidencia objetiva que demuestre o contradiga su correctitud.
  • Relativismo: Los juicios morales son similares a las leyes, en algunos lugares o en determinados momentos históricos, determinada ley aplica o no, lo mismo ocurre con los juicios morales.
  • Emotivismo: Los juicios morales son solo la expresión de nuestras emociones, representan nuestro sentimiento de aprobación o desaprobación sobre algo, sin tener conexión ni con hechos, ni con evidencia alguna.

No buscaremos ahora alcanzar una respuesta absoluta sobre cuál de estas corrientes es la correcta, si es que una de ellas es la correcta, tampoco incluso intentaremos señalar a una de ellas como la mejor o la más adecuada entre ellas. El estudio que tiene como objetivo conocer que es lo que hacemos cuando emitimos un juicio moral es el tema fundacional de un área dentro de la ética o filosofía moral, llamada meta-ética. En esta área, generalmente, conviven quienes se inclinan hacia alguna de estas ramas de pensamiento básicas, aunque principalmente a versiones más complejas de ellas mismas, las cuales probablemente incorporen ideas de diversas corrientes para generar una nueva que en la percepción de su autor refleje mejor la realidad.

Nos limitaremos a presentar, en cada una de estas tres corrientes de pensamiento, una objeción a la misma que consideramos importante. A partir de esa objeción veremos cómo la misma debilita la percepción de la corriente en la cual aparece, y luego también agregaremos alguna idea que defienda la percepción de esa corriente con respecto a la objeción señalada.

De esta manera, explícitamente obtendremos una mejor visión de los principales problemas que adolecen las percepciones de estas corrientes, y agregaremos una mirada más profunda sobre ellas con la cual resolver o al menos limitar los problemas identificados. Además, de forma implícita, experimentaremos que ante cualquier ideología, buscar sus posibles problemas, estudiar como los mismos debilitan la ideología, y analizar si estos problemas son insalvables o existe alguna reinterpretación o pequeña modificación de percepción que permita resolverlos, es una metodología muy efectiva para justificar una postura ante una ideología estudiada.

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