viernes, 13 de septiembre de 2019

Tema: ¿Qué es el Conocimiento?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?

¿Qué es el Conocimiento?
La búsqueda del conocimiento

Escultura: "El Pensador"
Autor: François-Auguste-René Rodin
Fecha: Concebida entre 1881 y 1882
Ubicación: Museo Rodin - París - Francia


En este tema del curso nos propondremos pensar sobre asuntos propios de la rama de la filosofía llamada epistemología, la cual se dedica a estudiar y teorizar sobre el conocimiento.

En primer lugar, buscaremos responder la pregunta: ¿Qué es el conocimiento? Buscaremos determinar que es necesario para conocer que algo es de determinada manera, en vez de tan solo creer que es así, o adivinar que sea de esa manera. Para responder la mencionada pregunta, nos abocaremos a intentar determinar cuáles son los componentes básicos del conocimiento, y gracias a ese proceso llegaremos a la definición de conocimiento que alcanzó la mayor aceptación, la cual es conocida como la Descripción clásica del conocimiento.

Luego, introduciremos los Contraejemplos Gettier, los cuales cuestionaron fuertemente la Descripción clásica del conocimiento, al punto de que actualmente es en general aceptado que es necesaria su revisión. Si bien numerosos filósofos le han dedicado tiempo y trabajo a esta revisión, hasta el momento ninguna de sus propuestas ha logrado un mínimo consenso de validez, dejando más abierta que nunca la pregunta inicial sobre ¿Qué es el conocimiento?.

Finalmente, en línea con la dificultad que presenta alcanzar el consenso sobre que es el conocimiento, abordaremos una segunda pregunta, la cual podría ser: ¿Cuánto conocemos realmente?, o siendo más radical: ¿Conocemos alguna cosa? Ante un primer intento de responder estas preguntas, generalmente consideramos que nuestro conocimiento es amplio, sin embargo, el Escepticismo, y en particular el Escepticismo radical, cuestiona esa creencia sobre la abundancia de nuestro conocimiento, considerando el mismo en niveles mínimos o incluso nulos. Esta corriente cuestiona el conocimiento que contamos presentando escenarios, llamados Desafíos escépticos, construidos de tal manera que es imposible descartar estar viviendo en ellos, y en los cuales todo lo que creemos que es, no lo es.

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sábado, 7 de septiembre de 2019

Artículo: Preguntas


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.7 - Preguntas

Preguntas

A modo de cierre del tema tratado, agregamos a continuación un conjunto de preguntas, que pueden ser útiles en el objetivo de evaluar los conocimientos adquiridos en esta sección del curso.

  1. ¿Cuál de las siguientes oraciones: “¿Qué hora es?”, “La leche está en el refrigerador”, “¡Cierra esa puerta!” y “Gracias” expresa una declaración?
  2. Si conozco una declaración, conozco que algo es cierto. ¿Para cuáles de las siguientes declaraciones: “El mono está en el árbol”, “¿Qué es ese ruido?”, “El huevo está en el nido” y “¡Ay!” es posible obtener conocimiento declarativo?
  3. Juan puede andar en bicicleta, ¿Qué tipo de conocimiento requiere?
  4. ¿Conocer que París es la capital de Francia es un ejemplo de qué tipo de conocimiento?
  5. ¿Qué es la “Independencia del azar” como propuesta de componente del conocimiento?
  6. ¿Cuál de los siguientes métodos para formar una creencia es más probable que conduzca a una creencia justificada?
  7. De acuerdo a la Definición clásica del conocimiento, ¿Cuáles condiciones son requeridas para conocer una declaración?
  8. Describa el escenario propuesto por un Contraejemplo Gettier.
  9. Un Contraejemplo Gettier se da cuando un sujeto tiene una creencia que es verdadera y justificada. ¿Qué más debe haber para que se configure un Contraejemplo Gettier?
  10. ¿Es verdadero o falso que los contraejemplos Gettier cuestionan si una creencia verdadera y justificada es suficiente para determinar conocimiento?
  11. De acuerdo con la implementación de la estrategia para ampliar los componentes necesarios para el conocimiento conocida como “sin falsos supuestos”, ¿Qué es el conocimiento?
  12. Describa el escenario propuesto por un Desafío escéptico.
  13. ¿Cuál es la principal afirmación que hace el Escepticismo radical?
  14. ¿Es verdadero o falso que el Escepticismo radical piensa que, aún si no podemos descartar el escenario propuesto por un Desafío escéptico, por ejemplo que seamos Cerebros en cubetas, igual podemos conocer cosas básicas del día a día, tal como que “El azúcar es dulce”?
  15. Describa el argumento utilizado por el Escepticismo radical.

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Artículo: Lecturas adicionales


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.6 - Lecturas adicionales

Lecturas adicionales

Como realizamos en los temas anteriores, debido a que los artículos que componen cada tema, presentan tan solo una aproximación a algunos conceptos dentro del área de la filosofía que abordan, en este caso el estudio de que entendemos por conocimiento, consideramos que es útil agregar, con el objetivo de poder profundizar en los conceptos presentados, algunos links a publicaciones externas, generalmente en idioma inglés, que tratan algunos de estos conceptos, de manera más extensa y avanzada.

En primer lugar, si el objetivo es profundizar en la forma de analizar el conocimiento, es recomendable seguir este link a un detallado estudio sobre las diferentes estrategias para analizar el conocimiento, elaborado por Jonathan Jenkins Ichikawa y Matthias Steup y publicado en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”.

Luego, si se busca conocer algo más sobre epistemología, la rama de la filosofía que estudia el conocimiento, se sugiere seguir el siguiente link a una publicación que describe una excelente visión general de la epistemología, junto a lecturas recomendadas para cada tema dentro de ella. Esta publicación fue elaborada también por Matthias Steup y publicada en el mismo sitio: “Stanford Encyclopedia of Philosophy”.

Después, si el interés surge por los Contraejemplos Gettier, es adecuado seguir el siguiente link a una publicación que aborda en profundidad los Contraejemplos Gettier, e incluso agrega detalles sobre las diferentes estrategias para resolver los problemas que los mismos plantean. Esta publicación fue publicada en en el sitio “Internet Encyclopedia of Philosophy”, y su autor es Stephen Hetherington.

Finalmente, si se busca profundizar sobre la corriente de pensamiento conocida como Escepticismo, se recomienda seguir este link a una publicación que examina diferentes propuestas para abordar el Escepticismo, la cual fue elaborada por Peter Klein y publicada en el sitio “Stanford Encyclopedia of Philosophy”. También, sobre el Escepticismo, siguiendo este link es posible escuchar una buena introducción a esta corriente de pensamiento, publicada en el sitio “Philosophy Bites”.

Artículos:



Parte: Cuestionamientos al argumento sobre la influencia de los Desafíos escépticos en el conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.7 - Cuestionamientos al argumento sobre la influencia de los Desafíos escépticos en el conocimiento

Cuestionamientos al argumento sobre la influencia de los Desafíos escépticos en el conocimiento

La conclusión de este argumento es algo que seguro no nos es fácil admitir. No es para nada grata la perspectiva de no ser capaz de afirmar que se conoce declaración alguna. Por ese motivo es natural que busquemos cuestionar el mencionado argumento.

El primer intento de cuestionar el argumento, y el más estéril de ellos, es el de buscar demostrar que no estamos viviendo el escenario propuesto por el Desafío escéptico. Inmediatamente podemos darnos cuenta que este camino no tendrá buenos resultados, pues los Desafíos escépticos, y en particular el “Cerebro en una cubeta”, definen su escenario justamente para que no haya diferencia entre lo que percibe quién está en el escenario propuesto y lo que percibe quién estaría en el universo que consideramos real. De esta manera, cualquier evidencia que consideremos contundente para demostrar que no estamos en el escenario propuesto por el Desafío escéptico, la misma también será observada por quién viva en ese escenario, y por lo tanto no podrá descartar que se encuentre en el mismo.

Una segunda forma de cuestionar el argumento, es considerar que quizás se está considerando una percepción de conocimiento demasiado exigente, y por lo tanto bastaría admitir una percepción menos exigente, para poder asegurar que conocemos algo. Este enfoque también rápidamente se ve que no conduce ningún resultado, pues el argumento expuesto no requiere de esa percepción exigente del conocimiento. El argumento funciona perfectamente tanto en un grado altísimo de exigencia para el conocimiento, cercano a la infalibilidad, como también en un grado ínfimo, propio de apenas una mínima seguridad de certeza. Cualquiera sea la rigurosidad con la que se evalúan las evidencias, la exigencia mayor o menor sobre la contundencia de las mismas, o la precisión que sea requerida a cada razonamiento que justifican la afirmación que se conoce, el argumento sigue funcionando, pues todas esas evidencias pueden ser generadas por el escenario propuesto por el Desafío escéptico, y por lo tanto perfectamente pueden ser falsas, impidiendo tener la certeza sobre el conocimiento que esas evidencias sostenían.

El tercer enfoque, el cual ya no es precisamente un cuestionamiento, es finalmente aceptar que el Escepticismo está mostrando que existe una propiedad del conocimiento que no estábamos considerando, la cual es la localidad. Es posible decir que los Desafíos escépticos reducen el alcance del conocimiento. El conocimiento, el cual en primera instancia podíamos considerar total, en el sentido de aplicable en toda situación, ahora lo vemos acotado al universo desde el cual surgen las evidencias que lo sustentan. Admitiendo esta propiedad de localidad del conocimiento, debo admitir que no puedo afirmar que conozco que tengo manos, dado que es posible que no tenga manos, pues quizás sea un cerebro en una cubeta, al cual le es ingresado información para que crea que tiene manos cuando no las tiene, aunque también si puedo afirmar que conozco que en el universo en el que vivo, sea este o no el escenario propuesto por el Desafío escéptico, tengo la percepción de tener manos. De esta forma, la percepción del conocimiento es modificada, es más humilde, es local al universo en el que vivimos, admitiendo que si el universo que percibimos es algún tipo de ilusión, ese conocimiento ya no aplica.

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Parte: Argumento sobre la influencia de los Desafíos escépticos en el conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.6 - Argumento sobre la influencia de los Desafíos escépticos en el conocimiento

Argumento sobre la influencia de los Desafíos escépticos en el conocimiento

Esta manera en que los Desafíos escépticos, en este caso el “Cerebro en una cubeta”, afectan nuestra percepción del conocimiento, puede presentarse formalmente a modo de argumento, de la siguiente manera:

  1. No puedo descartar que no sea un cerebro en una cubeta.
  2. Si no puedo descartar ser un cerebro en una cubeta, no puedo afirmar que soy conocedor de cualquier declaración posible sobre el universo que percibo.
  3. Entonces, no puedo afirmar que soy conocedor de cualquier declaración posible sobre el universo que percibo.

Es importante entender muy bien lo que este argumento sostiene y también lo que no afirma. En particular resaltaremos ahora lo segundo. Este argumento, y en general el Escepticismo, no afirma que seamos un cerebro en una cubeta, o que estemos viviendo en alguno de los Desafíos Escépticos propuestos, incluso tampoco afirma que sea probable estar viviendo en esos escenarios, acepta sin reservas que puedan ser considerados delirantes, lo único que afirma es que no es posible descartarlos, y esa imposibilidad ya es suficiente para impedir tener la certeza de que todo lo que conocemos sobre el universo es verdadero, pues no lo sería si fuésemos por ejemplo un cerebro en una cubeta.

Partes:



Parte: ¿Nos afecta no poder descartar ser un Cerebro en una cubeta?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.5 - ¿Nos afecta no poder descartar ser un Cerebro en una cubeta?

¿Nos afecta no poder descartar ser un Cerebro en una cubeta?

Hemos demostrado nuestra incapacidad de descartar la posibilidad, al parecer en extremo delirante, de ser un cerebro en una cubeta. Ahora podemos preguntarnos: ¿De qué manera afecta, esta imposibilidad de descartar esta hipótesis al parecer tan delirante, nuestra percepción sobre qué es lo que conocemos? Podemos adelantar en este momento que el impacto de no poder descartar este escenario, como el de cualquier Desafío escéptico, es enorme, dado que toda certeza de conocimiento es puesta en duda al no poder descartar estos escenarios.

Recordemos las reflexiones previas sobre los componentes básicos del Conocimiento. En dichas reflexiones mencionamos que tanto la Creencia como la verdad eran indudablemente componentes básicos del conocimiento. Luego, por mucho tiempo se consideró que la justificación era el tercer componente, y que esos tres: creencia, verdad y justificación, eran los componentes suficientes para considerar que existía conocimiento, denominando a esta definición tripartita del conocimiento como la Descripción clásica del conocimiento. Posteriormente, los Contraejemplos Gettier, dejaron en evidencia que había fallas en esa percepción del conocimiento, y que era necesario algún componente más o incluso podría ser necesario sustituir el componente de la justificación, dado que ya no era claro que fuese un componente necesario.

La imposibilidad de descartar los escenarios propuestos en los “Desafíos escépticos”, ya sea el del “Cerebro en una cubeta”, como cualquier otro, afecta enormemente nuestra percepción del conocimiento, dado que le quitan el componente de Verdad a cualquier declaración que consideramos conocer, y dicho componente unánimemente es considerado necesario para conocer. Hasta las declaraciones más básicas que intuitivamente tenemos seguridad de conocer, dejan de ser verdades en los escenarios propuestos.

A modo de ejemplo, cualquiera de nosotros puede ver sus manos, puede tocar una de ellas con la otra, puede sentir con ellas la presencia de otros objetos, y gracias a todas estas evidencias puede afirmar con certeza que tiene manos. Sin embargo, si uno es un cerebro en una cubeta, es indudable que no tiene manos, es solo un cerebro, no existen esas manos que cree tener. Entonces, al no poder descartar ser un cerebro en una cubeta, existe la posibilidad que esas manos que considera tener no sean reales, por lo tanto no puede afirmar que conoce que tiene manos.

De la misma manera, para cualquier declaración sobre el mundo externo que pueda expresarse, es imposible asegurar ese componente de verdad, el cual es necesario para afirmar que se conoce esa declaración.

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Parte: ¿Somos un Cerebro en una cubeta?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.4 - ¿Somos un Cerebro en una cubeta?

¿Somos un Cerebro en una cubeta?

Si bien el escenario parece muy improbable, o directamente un verdadero delirio, el problema que genera es que es imposible descartarlo una vez que lo consideramos. Intentemos responder la pregunta: ¿Cómo puedo asegurar que no soy un cerebro en una cubeta?

Podríamos responder, que vemos nuestro cuerpo, que lo sentimos, que podemos tocar nuestro propio cuerpo tal como podemos tocar cualquier otra cosa en nuestro entorno. Podemos asegurar que somos capaces de sentir la textura, la densidad, la temperatura, de cualquier objeto. Podemos incluso reaccionar a lo que vemos o escuchamos, acercarnos a determinado objeto, agarrarlo, moverlo, y ver como ese objeto cambia de lugar acorde a como lo movimos. También podemos hablar, y escuchar el sonido de nuestra voz. Podemos conversar con otras personas e interactuar de mil maneras con ellas. Todas las observaciones que se nos ocurra hacer son consistentes con la idea de que ese universo en el que creemos vivir existe.

El problema es que cada una de las anteriores observaciones también es consistente con el escenario propuesto por el Desafío escéptico del “Cerebro en una cubeta, pues cada una de estas observaciones puede ser generada por el poderoso ordenador descripto en el escenario que propone el desafío, y transferida al cerebro en la cubeta de manera que sea coherente con todas las observaciones previamente realizadas.

De esta manera, no tenemos otra opción que concluir que por la forma en que está construido el escenario propuesto en “Cerebro en una cubeta”, es imposible descartar que nos encontremos dentro de ese escenario.

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Parte: Desafío escéptico: Cerebro en una cubeta


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.3 - Desafío escéptico: Cerebro en una cubeta

Desafío escéptico: Cerebro en una cubeta
Gilbert Harman (1938 - *)
Filósofo estadounidense

Fotografía: "Retrato de Gilbert Harman"
Autor: (Desconocido)
Fecha: (Desconocida)


Hasta ahora hemos hablado en general sobre estos Desafíos escépticos, por lo que a continuación describiremos uno en particular, el cual es ampliamente conocido, incluso fuera de ámbitos de estudio de la filosofía, y generalmente es referenciado bajo el nombre de “Cerebro en una cubeta”.

El Desafío escéptico conocido como “Cerebro en una cubeta” es un experimento mental diseñado por el filósofo estadounidense Gilbert Harman en el año 1973. Harman, para construir este experimento, tomó la idea de otro Desafío escéptico, elaborado por René Descartes en 1641 y conocido como “Genio maligno”, y lo transformó, de forma que la construcción del escenario esté basada en desarrollos tecnológicos científicos en vez de componentes mágicos o demoníacos.

El Desafío escéptico “Cerebro en una cubeta” consiste en presentar la hipótesis de que quizás, aun considerándonos seres, con cierto cuerpo con el cual interactuamos con otras personas y objetos, seamos simplemente un cerebro en una cubeta, el cual es mantenido vivo gracias al aporte de determinados nutrientes, recibiendo además estímulos generados por algún potente ordenador, de forma de generar todas las experiencias sensoriales que recibiríamos a través del cuerpo al interactuar con lo que consideramos es el universo en el cual habitamos.

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Parte: Desafíos escépticos


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.2 - Desafíos escépticos

Desafíos escépticos
René Descartes (1596 - 1650)
Filósofo, matemático y físico francés

Pintura: "Retrato de René Descartes"
Autor: Frans Hals
Fecha: 1649
Ubicación: Museo del Louvre - París - Francia


Las ideas que sostienen el Escepticismo se remontan a al menos el Siglo XVI con René Descartes, aunque pueden también encontrarse en filósofos de la antigüedad. El enfoque para demostrar la imposibilidad de demostrar el conocimiento es en base a escenarios llamados “Desafíos escépticos” o “Hipótesis escépticas”. Estos escenarios son construidos de manera que sean completamente indistinguibles con lo que entendemos intuitivamente como realidad, y sin embargo sea una situación donde todo lo que percibimos no sea cierto, de manera que todo lo que creemos que es no lo es.

De esta manera, conociendo la existencia del escenario propuesto por el Desafío escéptico, y no pudiendo descartar que estemos viviendo en ese escenario, pues fue construido de manera que no tengamos forma de demostrar que estamos fuera de él. Si además tenemos en cuenta que en ese escenario todo lo que creemos que es no lo es, entonces cada cosa que creemos conocer, será una ilusión generada por ese escenario en el cual no podemos descartar que estemos viviendo. Estamos obligados a admitir que, aun para lo que consideremos conocer con mayor seguridad, siempre existirá la duda de que dicho conocimiento sea tan solo la ilusión provocada por el escenario propuesto por el Desafío escéptico, el cual como dijimos no somos capaces de descartar que estemos viviendo en él. La inescapable aparición de esa duda es la que nos impedirá en cada caso demostrar que conocemos algo.

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Parte: Escepticismo radical: Conocemos muy poco o nada


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?
Parte: 3.5.1 - Escepticismo radical: Conocemos muy poco o nada

Escepticismo radical: Conocemos muy poco o nada
Pirrón de Elis (360 a.c. - 270 a.c.)
Filósofo griego, considerado el primer filósofo escéptico

Dibujo: "Retrato de Pirrón de Elis"
Autor: (Desconocido)
Fecha: Alrededor de 1655
Publicado: En el libro “The History of Philosophy” de Thomas Stanley


Esta gran dificultad en alcanzar una definición de conocimiento que obtuviese una al menos aceptable aprobación, refuerza el cuestionamiento, aún más profundo, de si es posible asegurar que somos capaces de conocer algo. Este cuestionamiento sobre la capacidad de conocer es la idea básica de la corriente de pensamiento llamada Escepticismo, dentro de la cual el Escepticismo radical afirma que el conocimiento es imposible.

El problema principal en el cual se enfoca el Escepticismo, y en particular el Escepticismo radical, es la enorme dificultad, o quizás directamente imposibilidad, de demostrar el conocimiento. En general, intuitivamente tenemos mucha confianza de que conocemos determinadas cosas, sentimos seguridad sobre ese conocimiento. El problema es cuando queremos, no solo tener esa intuición de certeza, por más confianza que tengamos en ella, sino que queremos demostrar que conocemos. Allí es cuando no aparece esa evidencia incuestionable, con la cual podamos inferir, tan solo mediante razonamiento y lógica, que efectivamente conocemos.

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viernes, 6 de septiembre de 2019

Artículo: ¿Tenemos algún conocimiento?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.5 - ¿Tenemos algún conocimiento?

¿Tenemos algún conocimiento?

Hasta aquí hemos visto que por mucho tiempo la humanidad tuvo una visión bastante sólida e incuestionable sobre que era el conocimiento, la cual era referenciada como la Descripción clásica del conocimiento. Recién en la segunda mitad del Siglo XX, con la aparición de los Contraejemplos Gettier, dicha visión no solo perdió solidez, sino que prácticamente está totalmente desacreditada su completa correctitud. Sin embargo, a pesar de que surgieron numerosas propuestas para definir el conocimiento, ninguna alcanzó a acercarse a la aprobación global que tenía la Descripción clásica del conocimiento, previo a que aparecieran los Contraejemplos Gettier.

Ante esa incertidumbre sobre que es el conocimiento, surgen preguntas aún más profundas y críticas, como la que enuncia el título de este artículo: ¿Tenemos algún conocimiento?, o expresado de otra manera ¿Podemos demostrar que tenemos algún conocimiento?

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jueves, 5 de septiembre de 2019

Parte: Sustituir el componente “Justificación” en la Descripción clásica del conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.4 - El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier
Parte: 3.4.4 - Sustituir el componente “Justificación” en la Descripción clásica del conocimiento

Sustituir el componente “Justificación” en la Descripción clásica del conocimiento

Esta dificultad de solucionar el problema provocado por los Contraejemplos Gettier a la Descripción clásica del conocimiento, provocó incluso el cuestionamiento sobre la necesidad de la justificación como componente básico del conocimiento. Los Contraejemplos Gettier muestran que sólo la justificación sobre una creencia verdadera, no es algo suficiente para que exista el conocimiento, e inmediatamente se buscó agregar algo más. Sin embargo, la aparición de estos contraejemplos, no descartan que el propio componente de justificación sea el problema, y que por lo tanto la solución no sea agregarle algo sino sustituirlo por otro componente. Esta última opción fue también explorada por varios epistemólogos, aunque sin llegar a ningún resultado del todo convincente.

Obviamente, si el enfoque es sustituir el componente justificación por otro, es necesario encontrar ese sustituto, lo cual tampoco parece una tarea fácil de concretar. En principio no surge ningún candidato natural que cumpla ese cometido, al menos alguno que parezca plausible como para invertir energías en demostrar que es el correcto, o que al menos tiene mejores cualidades que el componente justificación como base del conocimiento.

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Parte: Agregar el componente: “Sin falsos supuestos”, a la Descripción clásica del conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.4 - El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier
Parte: 3.4.3 - Agregar el componente: “Sin falsos supuestos”, a la Descripción clásica del conocimiento

Agregar el componente: “Sin falsos supuestos”, a la Descripción clásica del conocimiento
Keith Lehrer (1936 - *)
Filósofo estadounidense

Fotografía: "Retrato de Keith Lehrer"
Autor: (Desconocido)
Fecha: (Desconocida)


Como mencionamos, el enfoque de agregar un componente a la Descripción clásica del conocimiento no llegó a resultados concluyentes. De todas formas elegimos estudiar la implementación de este enfoque conocida como “Sin falsos supuestos” presentada por el filósofo estadounidense Keith Lehrer, la cual luego fue defendida y ampliada por un buen número de otros filósofos.

Esta implementación es conocida como “Sin falsos supuestos”, dado que justamente Keith Lehrer propone que la cuarta condición a agregar a la Descripción clásica del conocimiento, es que la creencia no esté basada en falsos supuestos. Esta idea parece bastante plausible, dado que son las creencias basadas en falsos supuestos las que generan los Contraejemplos Gettier, y por lo tanto agregar esa condición los elimina.

Sin embargo, esta implementación tiene el problema de que exige definir precisamente que es lo que entendemos cuando hablamos de “supuesto” en este contexto, y al hacerlo nos encontramos que si somos poco estrictos en lo que consideramos un “supuesto”, esto significa que consideramos que algo es supuesto, aún si existe cierta duda de que sea cierto, entonces es muy probable que no excluyamos muchos de los Contraejemplos Gettier con esa consideración, y si por el contrario, somos muy estrictos al considerar lo que es “supuesto”, o sea entendemos que hay una seguridad muy grande, quizás hasta total, que el supuesto sea cierto, entonces también probablemente excluyamos de considerar como conocimiento casos que entendemos que si hay conocimiento.

Llevando este problema en la definición del “supuesto”, al Contraejemplo Gettier que conocemos como “el caso del reloj parado”, la definición poco estricta de “supuesto”, hace imposible considerar que la creencia sobre que la hora que se está viviendo es la que es observada en ese reloj, que el contraejemplo define como considerado confiable por quién realiza la observación, está basada en un supuesto falso, y por lo tanto tenemos un caso en que bajo esa definición poco estricta de “supuesto”, el agregado de la condición propuesta por Keith Lehrer, no excluye al Contraejemplo Gettier conocido como “el caso del reloj parado”.

Luego, si por el contrario, utilizamos una definición muy estricta de “supuesto”, y la aplicamos nuevamente en el “el caso del reloj parado”, haremos que nadie pueda asegurar que sabe la hora en la que vive solo mirando un reloj, dado que siempre existirá la posibilidad de que el reloj se haya parado al menos un instante antes. De esta forma, algo tan simple como considerar que uno está viviendo en la hora que uno observa en un reloj, pasa a ser un supuesto falso, provocando que en cualquier ocasión que uno observe un reloj considerado confiable, no pueda afirmar que conoce la hora en la que está viviendo, cuando la visión que en general tenemos acerca del conocimiento, tiende a considerar que conocemos la hora en la cual estamos viviendo si observamos la misma en un reloj confiable.

Al mostrar los problemas que surgen al considerar ambos extremos en la forma que entendemos el “supuesto”, es claro que no parece fácil encontrar una definición de “supuesto” que por un lado genere un mínimo consenso en su correctitud y por otro esté libre de los problemas que surgen al considerar ambas definiciones extremas. De esta manera, al no surgir una definición correcta de “supuesto”, se hace imposible validar la correctitud de la propuesta de Keith Lehrer, pues depende de la existencia de esa definición y la misma no parece poder ser encontrada.

Esta imposibilidad de validar la propuesta de Keith Lehrer no es un caso aislado, otros enfoques para evadir los Contraejemplos Gettier, mediante el agregado de alguna condición extra, con el objetivo de obtener una nueva definición aceptable sobre que es el conocimiento, han fallado también, o al menos no han logrado la aceptación global con la que contaba la Descripción clásica del conocimiento antes de la aparición de los Contraejemplos Gettier. Los Contraejemplos Gettier han mostrado ser bastante más difíciles de evadir que lo que parecía, y no parece existir una forma rápida de arreglar el problema que causaron a la Descripción clásica del conocimiento.

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Parte: Agregar un nuevo componente a la Descripción clásica del conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.4 - El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier
Parte: 3.4.2 - Agregar un nuevo componente a la Descripción clásica del conocimiento

Agregar un nuevo componente a la Descripción clásica del conocimiento

Otra forma de reaccionar a la aparición de los Contraejemplos Gettier, es agregar una condición extra a las condiciones propuestas por la Descripción clásica del conocimiento. Esto es, además de las tres condiciones: Creencia, verdad y justificación, de la Descripción clásica del conocimiento, buscamos encontrar una cuarta condición que anule los casos que configuran contraejemplos de Gettier.

Este enfoque para el problema ocasionado por los Contraejemplos Gettier fue implementado en numerosas ocasiones, aunque en ningún caso se llegó a un resultado aceptado ampliamente, y actualmente se tiende a pensar que este enfoque, que era tan simple y directo, no tiene gran posibilidad de ser exitoso, dado que no parece existir una simple condición que al agregarse a las tres de la Descripción clásica del conocimiento, logre evitar el problema presentado por los Contraejemplos Gettier.

Aun conociendo que el resultado de este enfoque no fue del todo exitoso, estudiaremos al menos una de estas implementaciones, y presentaremos su problemas.

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Parte: La Descripción clásica del conocimiento mantiene su validez


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.4 - El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier
Parte: 3.4.1 - La Descripción clásica del conocimiento mantiene su validez

La Descripción clásica del conocimiento mantiene su validez

Una manera, totalmente válida, de reaccionar a los Contraejemplos Gettier, es simplemente cuestionar que los Contraejemplos Gettier sean la prueba de que la Descripción clásica del conocimiento no es correcta, en particular reflexionando sobre qué tan válido es lo que se asume tácitamente en cada uno de ellos.

De esta manera, en “el caso de la oveja en el campo”, la persona considera que su creencia es que hay una oveja en el campo, cuando en la misma situación, podría considerar una creencia más particular y precisa, la cual sería que el vio una oveja en el campo. Esta diferencia en que es lo que consideramos la creencia de la persona es de vital importancia, dado que en el primer caso, la creencia es verdadera, y en el segundo caso no lo es. De esta forma, utilizando la consideración de la creencia de que hay una oveja en el campo, se configura un caso de no cumplimiento de la Descripción clásica del conocimiento, y cuando la creencia es que vio una oveja en el campo, no se da ese incumplimiento.

De similar manera, en “el caso del reloj parado”, el contraejemplo asume que la creencia en cuestión es que es determinada hora, la cual es una creencia verdadera, cuando es posible, en la misma situación, considerar que la creencia es que vio en el reloj que era determinada hora, la cual no es una creencia verdadera, pues ese reloj, al estar detenido, no estaba mostrando la hora que era, sino mostraba la hora en la cual se detuvo.

En general, si en un Contraejemplo Gettier, elegimos sustituir la creencia más general, la cual justamente fue elegida para que gracias al azar sea verdadera, por otra creencia, si bien en el mismo espíritu, lo suficientemente más concreta para que la misma no sea verdadera, hacemos que el escenario deje de violar el cumplimiento de la Descripción clásica del conocimiento.

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Artículo: El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.4 - El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier

El conocimiento luego de los Contraejemplos Gettier

Ahora que tenemos una idea bastante clara de cómo son los Contraejemplos Gettier, gracias a la descripción general y los dos ejemplos presentados, es necesario reflexionar nuevamente sobre qué es lo que consideramos conocimiento, dado que la hasta hace unas décadas reinante Descripción clásica del conocimiento, desde la aparición de los Contraejemplos Gettier, ya no cuenta con la certeza universal que antes tenía.

A continuación presentaremos brevemente diversos caminos elegidos para retomar el estudio sobre que es el conocimiento, luego de la aparición de los Contraejemplos Gettier.

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miércoles, 4 de septiembre de 2019

Parte: Contraejemplo Gettier: El caso de la oveja en el campo


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.3 - Contraejemplos Gettier
Parte: 3.3.3 - Contraejemplo Gettier: El caso de la oveja en el campo

Contraejemplo Gettier: El caso de la oveja en el campo
Roderick Milton Chisholm (1916 - 1999)
Filósofo estadounidense

Fotografía: "Retrato de Roderick Milton Chisholm"
Autor: (Desconocido)
Fecha: (Desconocida)


El segundo contraejemplo Gettier que presentaremos es conocido como “el caso de la oveja en el campo. Este otro contraejemplo fue elaborado por Roderick Chisholm, otro filósofo estadounidense al igual que Bertrand Russell.

En “el caso de la oveja en el campo”, una persona, podría ser un pastor, caminando por un campo, en un día soleado y muy claro, divisa a cierta distancia una oveja en el campo y declara de forma lógica que “hay una oveja en el campo”. Considerando que es una persona que conoce el lugar y sabe que es un lugar donde suelen haber ovejas. Supongamos también que esta persona conoce perfectamente la fisonomía de las ovejas, pues quizás ha trabajado con ellas. Si a esto le agregamos el hecho que, tal como mencionamos, el día era soleado y claro, por lo que la visibilidad era muy buena, podemos concluir que la creencia de la persona sobre la existencia de la oveja en el campo es suficientemente justificada luego de que esta persona vio la oveja. Ahora, si bien la justificación es sólida, siempre existe la posibilidad de que gracias al azar, algún objeto u otro animal, quizás una piedra o un perro, visto a la distancia y desde la perspectiva de la persona, tengan un aspecto muy similar a una oveja, al punto de que esta persona crea que está viendo una oveja, cuando en realidad es este otro objeto. Naturalmente consideramos que ocurre esto, y lo que la persona pensó que era una oveja, es realmente otro objeto. También, a pesar de que ese objeto que la persona creyó que era una oveja, no lo era, y nuevamente de forma azarosa, en el campo, en otro lugar fuera del campo visual de la persona, posiblemente incluso, detrás de ese objeto que vio, hay realmente una oveja.

Al igual que en el contraejemplo de “el caso del reloj parado”, la construcción del “el caso de la oveja en el campo”, gracias al día claro, la visión experta de la persona, la factibilidad de la existencia de ovejas en el campo, hace que la creencia generada por esta persona esté suficientemente justificada. Además, y también gracias a como se construye el ejemplo, la existencia del objeto muy similar a una oveja, el cual es visto por la persona, y la existencia también de la oveja, aunque fuera del campo de visión de la persona, determina que la creencia sea verdadera, aunque gracias al azar y no debido a la habilidad de la persona.

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Parte: Contraejemplo Gettier: El caso del reloj parado


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.3 - Contraejemplos Gettier
Parte: 3.3.2 - Contraejemplo Gettier: El caso del reloj parado

Contraejemplo Gettier: El caso del reloj parado
Bertrand Arthur William Russell (1872 - 1970)
Filósofo, matemático, lógico, y escritor galés, laureado con el premio nobel

Fotografía: "Retrato de Bertrand Arthur William Russell"
Autor: Onbekend / Anefo
Fecha: 28 de Noviembre de 1957


El par de contraejemplos presentado por Gettier, si bien son simples, requieren de cierta nomenclatura propia del estudio de la lógica, la cual no hemos presentado, por lo que utilizaremos otros contraejemplos, los cuales no fueron creados por Gettier, aunque claramente cumplen las condiciones que definen a los contraejemplos Gettier.

El primer contraejemplo Gettier que presentaremos es conocido como “el caso del reloj parado. El mismo fue elaborado por Bertrand Russell, y publicado en 1923, en su libro “Human Knowledge: Its Scope and Limits”, traducido al español posteriormente en 1948, con el título "El conocimiento humano. Su alcance y sus límites". Claramente, por motivos cronológicos, “el caso del reloj parado”, no fue construido para ser un contraejemplo Gettier, aunque como veremos cumple todas sus condiciones y es más directo al presentar que los contraejemplos propuestos por Gettier.

En “el caso del reloj parado”, una persona consulta un reloj, el cual considera muy confiable, dado que desde que cuenta con él, siempre funcionó correctamente. Al observar dicho reloj, obtiene la creencia de que está viviendo en determinada hora del día, la cual es justificada justamente por lo confiable del reloj. El problema es que el mencionado reloj había dejado de funcionar en algún momento sin que este fallo haya sido percibido previamente por esta persona, por lo que la hora que observó la persona es la hora en la que el reloj se detuvo. A su vez, de forma casual, la persona observó el reloj justo en un momento del día en el cual el reloj detenido mostraba la hora exacta en la que estaba viviendo. De esta forma su creencia resultó también verdadera.

Es trivial ver como “el caso del reloj parado” cumple perfectamente las condiciones de los contraejemplos de Gettier. En primer lugar, la creencia de que se está viviendo en determinada hora, es indudablemente justificada si la misma surge a partir de la observación de un reloj confiable. Luego, dado que aún los relojes más confiables pueden fallar, y si gracias al azar, el reloj con el cual se genera la creencia falló y está detenido, es claro que la anterior justificación deja de ser válida, esto es, nadie justifica que está viviendo en determinada hora en base a un reloj detenido. Finalmente, también gracias al azar, la observación del reloj detenido, se produce exactamente mientras se está viviendo la misma hora que muestra el reloj, lo cual es posible, dado que los relojes detenidos muestran la hora correcta una o dos veces al día, según sean en base a 12 o 24 horas.

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Parte: ¿Es la creencia verdadera justificada, conocimiento?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.3 - Contraejemplos Gettier
Parte: 3.3.1 - ¿Es la creencia verdadera justificada, conocimiento?

¿Es la creencia verdadera justificada, conocimiento?
Edmund L. Gettier (1927 - *)
Filósofo estadounidense

Fotografía: "Retrato de Edmund L. Gettier"
Autor: (Desconocido)
Fecha: (Desconocida)


Desafortunadamente para la descripción clásica del conocimiento, en el año 1963, el filósofo estadounidense Edmund L. Gettier publicó un pequeño artículo, de apenas 3 páginas, llamado “¿Es la creencia verdadera justificada, conocimiento?, y desde allí, esta visión sobre el conocimiento dejó de ser incuestionable, ya que el artículo presentaba contraejemplos sólidos que la negaban.

En este artículo, Edmund Gettier presentó dos contraejemplos, en los cuales una persona tiene una creencia verdadera y justificada, sin embargo es claro que no conoce. Ambos contraejemplos presentados por Gettier son construidos de manera similar, en ambos, la justificación que tiene el sujeto sobre su creencia verdadera es completamente razonable en la gran mayoría de los casos, aunque, de forma totalmente azarosa, en esa ocasión justo ocurre cierta configuración de estado en la cual la justificación no es válida, y aun así, también de manera azarosa, es verdadera su creencia.

En estos dos ejemplos, y también en todos los que son construidos de esa manera, es el azar el que determina que la creencia sea verdadera, contradiciendo la mencionada intuición sobre la independencia del azar como componente básico del conocimiento. Por lo tanto, en la situación descripta por esos contraejemplos, los cuales posteriormente recibieron el nombre de contraejemplos Gettier, la persona tiene una creencia verdadera y justificada, sin embargo, al no existir el componente de la independencia del azar, es claro que no conoce.

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Artículo: Contraejemplos Gettier


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.3 - Contraejemplos Gettier

Contraejemplos Gettier

La descripción clásica del conocimiento fue la idea dominante sobre el conocimiento por un tiempo muy largo, desde la antigüedad, hasta entrada la segunda mitad del siglo XX.

Su visión suena muy bien, parece muy plausible, es simple, tan solo basta una creencia, la cual cuenta con una justificación que demuestra que verdadera, y tenemos algo que se adecua perfectamente a lo que intuimos es el conocimiento. Justamente por estar basada en tres componentes: Creencia, Justificación y Verdad, es comúnmente llamado como el análisis tripartito del conocimiento.

Sin embargo, pasada la mitad del siglo XX, apareció un artículo que cuestionó esta visión, hasta ese momento unánimemente aceptada, sobre lo que se entendía por conocimiento.

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Artículo: La descripción clásica del conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.2 - La Descripción clásica del conocimiento

La Descripción clásica del conocimiento

Como vimos en el artículo previo, el conocimiento requiere de algo más que una creencia verdadera. Incluso, al final de ese artículo, presentamos dos intuiciones sobre cuál sería ese tercer componente básico del conocimiento, las cuales eran: la independencia al azar, y la justificación en base a habilidad cognitiva, pudiendo ambas intuiciones comprenderse como distintas visualizaciones de un mismo componente, el cual denominaremos justificación.

En definitiva, esta percepción del conocimiento, comprendido como compuesto de tres componentes básicos: la creencia, la verdad y la justificación, la cual se remonta a la antigüedad, existiendo incluso una versión de ella del mismo Platón, fue la percepción dominante sobre el conocimiento hasta hace muy poco tiempo, y es conocida como la Descripción clásica del conocimiento.

La descripción clásica del conocimiento es simplemente una versión formal de las conclusiones a las que arribamos previamente, y por lo tanto afirma que se llega a conocer que cierta proposición es verdadera si se cumplen las siguientes tres condiciones:

  1. La proposición es verdadera.
  2. Se cree que la proposición es verdadera.
  3. Tenemos una justificación para creer que la proposición es verdadera.

La diferencia, que ya habíamos planteado en el artículo previo, entre tener una creencia verdadera, y realmente conocer, radica, según la descripción clásica del conocimiento, en que quién conoce, es capaz de justificar su creencia, en el sentido de que puede mostrar buenas razones por las cuales tiene esa creencia.

Si volvemos al ejemplo planteado en el artículo anterior, en el cual en un juicio un integrante del jurado declaraba al acusado como culpable, basándose únicamente en su prejuicio, y otro integrante, también lo declaraba culpable, aunque luego de un estudio minucioso de la evidencia y como conclusión a lo que se desprendían de ellas, es claro que el primero no tiene una justificación válida para su creencia, en cambio el segundo si cuenta con una justificación sólida, y allí, en la ausencia o no de justificación, según la descripción clásica del conocimiento, está la diferencia entre acertar gracias al azar en la correctitud de una creencia, o realmente conocer que dicha creencia es correcta.

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martes, 3 de septiembre de 2019

Parte: ¿Qué componentes básicos del conocimiento están faltando?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.1 - Componentes básicos del conocimiento
Parte: 3.1.5 - ¿Qué componentes básicos del conocimiento están faltando?

¿Qué componentes básicos del conocimiento están faltando?

El componente básico del conocimiento que resta descubrir, puede deducirse del ejemplo sobre los dos jurados antes mencionados, en particular tomando como base el accionar del jurado que evalúa cuidadosamente la evidencia. Este componente puede ser expresado de dos maneras, las cuales aun siendo conceptualmente diferentes, el resultado al que llegan es equivalente.

Una manera es considerar que el tercer componente básico del conocimiento es la independencia del azar, la cual afirma que la correctitud de la creencia no es fruto de la suerte. Volviendo al ejemplo del juicio anteriormente presentado, el azar, la suerte, no hay duda que interviene para que la creencia del primer integrante del jurado sea correcta. Aun si ese jurado alegue que exista mayor probabilidad que su prejuicio termine siendo cierto al juzgar la culpabilidad del acusado a que no lo sea, lo que es indudable, es que termina siendo cierto por la intervención del azar, no es independiente a ella, y dicha dependencia intuitivamente no parece adecuada dentro de lo que generalmente consideramos conocer.

La otra manera de es considerar que el tercer componente básico del conocimiento es la justificación en base a habilidad cognitiva, la cual considera que la correctitud de la creencia es gracias a que podemos utilizar nuestras habilidades cognitivas para desarrollar una justificación de la correctitud de la creencia. Nuevamente volviendo al ejemplo mencionado del juicio y los dos jurados, la forma en que el segundo jurado llega a la creencia de culpabilidad del acusado, es justamente utilizando su habilidad cognitiva. Recolecta toda la evidencia significativa para dirimir si el acusado es culpable o inocente, y en base a ella, y a su intelecto y razonamiento, construye una justificación que concluye que el acusado es culpable.

Aun siendo bastante diferentes ambas intuiciones sobre cuál es este nuevo tercer componente básico del conocimiento, es relativamente fácil ver que ambas intuiciones parecen ser dos visiones del mismo componente. Esto es, si queremos regirnos por la intuición de que el componente es la independencia del azar, naturalmente surge que busquemos utilizar la habilidad cognitiva para generar una justificación de la correctitud de la creencia, la cual, cuan más precisa sea, más independiente del azar será la correctitud de la creencia. Recíprocamente, si queremos considerar a la justificación en base a habilidad cognitiva como el tercer componente básico del conocimiento, al ir por ese camino, indudablemente reduciremos la independencia al azar en la correctitud de la creencia.

Independientemente de cual intuición consideremos más adecuada como tercer componente del conocimiento, ya sea la independencia del azar o la justificación en base a habilidad cognitiva, es claro que necesitamos de alguna de estas intuiciones como tercer componente básico del conocimiento, junto a la creencia y a la Verdad. De esta manera, utilizando este nuevo componente, podemos afirmar que en el ejemplo del juicio, el jurado que actúa por prejuicio, no conoce que el acusado es culpable, y en cambio, el jurado que llega a esa conclusión en base a la evidencia y su razonamiento, efectivamente conoce que el acusado es culpable.

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Parte: ¿Existen otros componentes básicos del conocimiento?


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.1 - Componentes básicos del conocimiento
Parte: 3.1.4 - ¿Existen otros componentes básicos del conocimiento?

¿Existen otros componentes básicos del conocimiento?

Hasta este momento hemos identificado dos componentes básicos del conocimiento, estos son la verdad y la creencia. Es bastante claro que si alguno de estos componentes no ocurre, no estamos ni cerca de poder hablar de conocimiento. Si no creo que algo sea de cierta manera, o si no es verdad que es de esa manera, no puedo considerar que conozca que es de esa manera. De esta manera hemos demostrado que el conocimiento requiere de una creencia verdadera.

La pregunta que surge ahora es si ¿es necesaria alguna condición, o componente, más para tener certeza de que conocemos? La respuesta a esta pregunta podemos ir adelantando que es positiva.

Para ilustrar que es necesario algo más que una creencia verdadera para considerar que se conoce algo, consideremos el caso de un juicio en el cual una persona es acusada de cometer cierto delito. En este juicio, uno de los integrantes del jurado, debido a determinado prejuicio que tiene sobre el acusado, se desentiende de las evidencias y de los testimonios que surgen durante el juicio, y de forma totalmente independiente a estos, considera al acusado culpable. También, en el mismo juicio, otro integrante del jurado, considera cada evidencia, cada detalle de los testimonios, y gracias a estos elementos y a un adecuado razonamiento en base a ellos, concluye que cuenta con la suficiente certidumbre sobre la culpabilidad del acusado.

No parece que debería haber dudas en que, de ambos integrantes del jurado, quién cumplió su trabajo adecuadamente es el segundo. Sin embargo, en este caso, y accidentalmente, ambos alcanzaron la misma conclusión, que el acusado era culpable. El primer integrante del jurado, comenzó con una creencia, que el acusado era culpable, la cual casualmente fue verdadera. De esta manera, el primer integrante del jurado llegó a una creencia verdadera de que el acusado era culpable, aunque debido a su comportamiento, no parece correcto afirmar que conoce que el acusado es culpable.

De esta forma, podemos concluir que tener una creencia verdadera no es una condición suficiente para conocer, que hace falta algo más, algo del estilo de lo que hace el segundo integrante del jurado para alcanzar su creencia, algo que limite la incidencia del azar en la correctitud de su creencia.

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Parte: Componente básico del conocimiento: Creencia


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.1 - Componentes básicos del conocimiento
Parte: 3.1.3 - Componente básico del conocimiento: Creencia

Componente básico del conocimiento: Creencia

Dejemos el primer componente, la verdad, atrás, y pasemos al siguiente.

También es ampliamente aceptado, y quizás es posible decir que es hasta intrínsecamente lógico, considerar que otro componente básico del conocimiento, en este caso el segundo, es lo que podemos llamar la creencia. Esto debe entenderse de manera que si consideramos que conocemos algo, necesariamente creemos en eso que conocemos.

Previamente calificamos como intrínsecamente lógico esto, debido a que generalmente consideramos que conocer algo es una aseveración más fuerte que creer en algo, y si bien la percepción inicial los puede considerar conceptos diferentes, claramente se ve que el conocer incluye al creer. Nuevamente, utilizando la negación en la implicancia, al decir que un componente del conocimiento es la creencia, estamos afirmando que es imposible conocer algo y no creer en eso.

Otra vez, de manera análoga a cuando analizamos, la verdad como el primer componente del conocimiento, buscando concretizar la anterior descripción abstracta, utilizamos el ejemplo de “El gato está en la alfombra”, y en ese caso, si afirmamos que conocemos que el gato está en la alfombra, entonces de manera obvia también creemos que el gato está en la alfombra, o lo que es igual, nunca podríamos afirmar, sin dejar de lado completamente la lógica, que conocemos que el gato está en la alfombra, si creemos que no se encuentra en la alfombra.

Así como previamente mostramos la diferencia entre, conocer que algo es de determinada manera, a creer que algo es de esa manera, y mostramos que la primera aseveración es claramente más fuerte que la segunda y la incluye, queremos también ahora, a modo de formar una precisa idea de lo que entendemos por conocer, señalar la diferencia entre conocer que algo es de cierta manera y considerar que es probable que sea así. Entendemos el conocer como completa certidumbre. El conocer implica que tenemos la certeza que lo que conocemos no puede ser falso. Esta implicancia es claro que no existe en la declaración que estamos contrastando con el conocer, debido a que el considerar que es probable que algo sea de cierta manera no excluye la posibilidad de que no lo sea.

Es válido volver a señalar, que ese tener la certeza que mencionamos en el párrafo anterior, y que intencionalmente personalizamos y remarcamos dicha personalización, no requiere ser infalible, el conocimiento luego puede demostrarse errado, tal como ha ocurrido numerosas veces en la historia, aun así, debemos incluir esa certeza, esa completa seguridad, esa ausencia de dudas, en nuestra percepción de lo que es conocimiento. Esto es, si expresamos que conocemos que algo es de determinada manera, en el momento de hacerlo, no tenemos duda alguna, que es de esa manera.

Cuando existen dudas, así sean mínimas, es adecuado elegir declaraciones del estilo de “es probable” o incluso “es extremadamente probable” o “es casi seguro”, a declarar que se conoce. A su vez, tampoco es adecuado utilizar estas expresiones mencionadas a modo de simple resguardo y abusar de las mismas, cuando existe la seguridad de que se conoce algo. Esto significa que, si somos personas sin problemas graves de salud mental, con la consecuente correcta conexión de nuestra percepción con la realidad y una memoria mínimamente apta, seguramente conozcamos que fue lo que almorzamos este día, especialmente si fue una comida sabrosa o de nuestro agrado, por lo que en ese caso sería absurdo declarar que es probable, o muy probable, que hayamos almorzado determinada cosa, siendo adecuado afirmar que conocemos que almorzamos eso.

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Parte: Componente básico del conocimiento: Verdad


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.1 - Componentes básicos del conocimiento
Parte: 3.1.2 - Componente básico del conocimiento: Verdad

Componente básico del conocimiento: Verdad
La verdad

Pintura: "El tiempo salvando a la verdad de la falsedad y de la envidia"
Autor: François Lemoyne
Fecha: 1737
Ubicación: Museo “Wallace Colection” - Londres - Inglaterra


Ahora que tenemos claro en qué tipo de conocimiento nos estamos enfocando, pasemos, tal como nos habíamos propuesto, a identificar a los componentes básicos del conocimiento.

En general, es ampliamente aceptado que el primer componente básico del conocimiento es la verdad. Esto significa que si consideramos que conocemos algo, es requerido que eso que conocemos sea verdadero.

Dada una declaración, la cual describe cierto aspecto de la realidad. Si afirmamos que conocemos lo expresado por dicha declaración, entonces la declaración será verdadera. Al decir que un componente del conocimiento es la verdad, estamos afirmando que es imposible conocer algo falso.

A modo de concretizar la anterior descripción abstracta, podemos volver al ejemplo de “El gato está en la alfombra”. En ese caso, si afirmamos que conocemos que el gato está en la alfombra, entonces debe ser verdadero que el gato está en la alfombra, o lo que es igual, nunca podríamos afirmar que conocemos que el gato está en la alfombra, si el gato no se encuentra en la alfombra.

Es válido agregar en este momento, que en el estudio que estamos realizando, nos referimos a cuando realmente se conoce, en contraste a cuando se piensa que se conoce. Quizás en el ejemplo presentado: “El gato está en la alfombra”, no parezca haber diferencia entre ambos conceptos. En cambio, la declaración “El Sol gira alrededor de la Tierra”, unos cuantos siglos antes podría afirmarse como un conocimiento, es decir, alguien podría afirmar que conocía que el Sol gira alrededor de la Tierra. En la actualidad, sabemos que dicha declaración es falsa, y debido a ese motivo, quién en aquel momento afirmaba que conocía que el Sol gira alrededor de la Tierra, en realidad pensaba que conocía.

Durante nuestra historia, este pasaje de conocer a creer que se conocía, ha sucedido innumerables veces, lo cual nos genera la duda sobre si en algún momento seremos capaces de afirmar con certeza que conocemos algo. Incluso más adelante dentro de este tema, veremos corrientes de pensamiento que afirman justamente que es imposible alcanzar la certidumbre sobre conocimiento alguno.

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Parte: Conocimiento declarativo


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.1 - Componentes básicos del conocimiento
Parte: 3.1.1 - Conocimiento declarativo

Conocimiento declarativo

Si bien existen varios tipos de conocimiento, en esta ocasión nos enfocaremos únicamente en el Conocimiento declarativo.

El Conocimiento declarativo, es el conocimiento que declara que algo es cierto. Este conocimiento está compuesto por Declaraciones, las cuales son oraciones que expresan cierta realidad, la cual inequívocamente deberá ser o bien cierta o bien falsa. A modo de ejemplo, si consideramos la declaración: “El gato está en la alfombra”, el conocimiento declarativo que sabe que “El gato está en la alfombra” será verdadero si realmente hay un gato en la alfombra, o será falso, si en la alfombra no hay ningún gato.

De esta manera estamos excluyendo en este enfoque, entre otros conocimientos, el Conocimiento procedimental, el cual es el conocimiento sobre cómo hacer las cosas, tal como andar en bicicleta, conducir un auto, o hablar determinado idioma.

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Artículo: Componentes básicos del conocimiento


Tema: 3 - ¿Qué es el Conocimiento?
Artículo: 3.1 - Componentes básicos del conocimiento

Componentes básicos del conocimiento

Vivimos en la era de la información, en el sentido de que el acceso a la información, en general, es simple y rápido, probablemente a unos cuantos clics de distancia. El problema radica en que la información por sí sola usualmente no es lo que necesitamos, lo que buscamos es el conocimiento, y sin tener un mecanismo que filtre la buena información de la mala, o la útil de la inútil, la información no necesariamente lleva al conocimiento.

Por este motivo es que la filosofía se interesa en saber exactamente que es el conocimiento, y con ese objetivo general, en particular a continuación buscaremos conocer cuáles son los componentes básicos del conocimiento.

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