miércoles, 3 de julio de 2019

Artículo: Cuestionamientos al Objetivismo, Relativismo y Emotivismo


Tema: 2 - Categorización de los juicios morales
Artículo: 2.3 - Cuestionamientos al Objetivismo, Relativismo y Emotivismo

Cuestionamientos al Objetivismo, Relativismo y Emotivismo

En el artículo anterior hemos descripto con cierta profundidad estas tres corrientes de pensamiento sobre el estado de los juicios morales. Aquí, a modo de resumen, simplemente elegiremos para cada una de ellas una característica que la represente, de la cual posteriormente derivaremos un cuestionamiento que ponga en duda la percepción de dicha corriente.

Diremos entonces que la característica principal de estas corrientes de pensamiento son las siguientes:

  • Objetivismo: Los juicios morales son similares a los juicios empíricos, siempre habrá evidencia objetiva que demuestre o contradiga su correctitud.
  • Relativismo: Los juicios morales son similares a las leyes, en algunos lugares o en determinados momentos históricos, determinada ley aplica o no, lo mismo ocurre con los juicios morales.
  • Emotivismo: Los juicios morales son solo la expresión de nuestras emociones, representan nuestro sentimiento de aprobación o desaprobación sobre algo, sin tener conexión ni con hechos, ni con evidencia alguna.

No buscaremos ahora alcanzar una respuesta absoluta sobre cuál de estas corrientes es la correcta, si es que una de ellas es la correcta, tampoco incluso intentaremos señalar a una de ellas como la mejor o la más adecuada entre ellas. El estudio que tiene como objetivo conocer que es lo que hacemos cuando emitimos un juicio moral es el tema fundacional de un área dentro de la ética o filosofía moral, llamada meta-ética. En esta área, generalmente, conviven quienes se inclinan hacia alguna de estas ramas de pensamiento básicas, aunque principalmente a versiones más complejas de ellas mismas, las cuales probablemente incorporen ideas de diversas corrientes para generar una nueva que en la percepción de su autor refleje mejor la realidad.

Nos limitaremos a presentar, en cada una de estas tres corrientes de pensamiento, una objeción a la misma que consideramos importante. A partir de esa objeción veremos cómo la misma debilita la percepción de la corriente en la cual aparece, y luego también agregaremos alguna idea que defienda la percepción de esa corriente con respecto a la objeción señalada.

De esta manera, explícitamente obtendremos una mejor visión de los principales problemas que adolecen las percepciones de estas corrientes, y agregaremos una mirada más profunda sobre ellas con la cual resolver o al menos limitar los problemas identificados. Además, de forma implícita, experimentaremos que ante cualquier ideología, buscar sus posibles problemas, estudiar como los mismos debilitan la ideología, y analizar si estos problemas son insalvables o existe alguna reinterpretación o pequeña modificación de percepción que permita resolverlos, es una metodología muy efectiva para justificar una postura ante una ideología estudiada.

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