Tema: 2 - Categorización de los juicios morales
Artículo: 2.2 - Objetivismo, Relativismo y Emotivismo
Parte: 2.2.3 - Emotivismo
Emotivismo
La idea básica del Emotivismo es que los juicios morales no pueden calificarse de correctos e incorrectos, son simplemente la expresión de nuestros sentimientos, como reaccionamos emocionalmente a determinados hechos.
El elemento distintivo de esta corriente de pensamiento, con respecto a las dos mencionadas anteriormente, es que esta es la única que no considera los juicios morales como calificables de correctos o incorrectos. Los juicios morales en el Emotivismo son considerados tan solo como expresiones de simpatía o antipatía. Debido a esta característica a veces es llamada teoría “hurrah/boo”, por las típicas expresiones de aliento o rechazo en idioma inglés. Si expreso un juicio moral positivo sobre algún hecho, es señal que le doy mi apoyo al mismo, y si mi juicio es negativo es que lo rechazo.
El Emotivismo es en alto grado similar al Subjetivismo, la rama más extrema del Relativismo que mencionamos previamente. Estas corrientes, tienen una percepción tan parecida que no es simple señalar sus diferencias. Si bien en lo formal, la primera no considera a los juicios morales como calificables por su correctitud y la segunda si lo hace, la forma absolutamente subjetiva en que hace esa calificación esta última, hace que en la práctica ambas corrientes coincidan casi plenamente en su percepción.
Debido a esta similitud de percepción, el Emotivismo comparte con el Subjetivismo fortalezas y debilidades. Esta corriente es adecuada para explicar la conexión entre moralidad y motivación, aunque presenta grandes problemas para explicar el desacuerdo, aún más, impide la noción de desacuerdo, al no considerar los juicios factibles de calificación como correctos o incorrectos.
Partes:
Anterior: Relativismo - Siguiente: (No hay)
No hay comentarios:
Publicar un comentario